Suriani demostró que aún se acuerda de acelerar 1-4-03



El cipoleño Wálter Suriano no pudo tener un mejor regreso a la actividad. Consiguió una impecable victoria en el Rally de Viña del Mar, la primera fecha del certamen chileno de la especialidad. Acaparó todos los elogios por su manejo, imponiéndose en la general y el Grupo N-4. No se quedó atrás el barilochense Osvaldo Pirles, quien debutando en el equipo oficial Hyundai, venció en el N-3. Ambos pilotos amenazan a sus rivales con tanta superioridad. La vuelta del “Chirola” Suriani a la actividad no podía ser mejor. Demostró que no se olvidó de acelerar y ratificó su nivel. El cipoleño arrasó en el Grupo N-4, que es monomarca Subaru, donde sólo terminaron la prueba tres pilotos y ganó doce de los trece tramos especiales. Los pilotos chilenos se quejaron después de la prueba, reclamando que son amateurs y al “Chirola” Suriani lo consideran un profesional. El cipoleño tiene todo arreglado para participar en el certamen trasandino, por lo que a sus rivales no les quedará otra que mejorar lo antes posible. En la edición de ayer de “El Mercurio”, se comentó que “al iniciar la segunda etapa se sabía que el ex piloto oficial de Renault sumaría su primera victoria en Chile salvo un descalabro mayor. Salió a completar la tarea relajado y con algunos problemas de suspensión. Aún así sus tiempos lo favorecieron ampliamente”. ¿El resto? Muy lejos. Suriani empleó 1h 23m 42s 8/10, superando a su escolta, el local Daniel Mas, por 3m 38s 0/10. “Ojalá que se sumen tres pilotos más para la próxima fecha y se ponga más interesante. Tuve problemas, pero la ventaja que saqué era muy amplia. No es fácil para mis rivales, tengo mucha experiencia”, apuntó el cipoleño el declaraciones al diario trasandino. Por lo que trascendió, el e-quipo Point Cola le ofreció a Suriani un contrato por dos años para participar en el certamen trasandino. No se quedó atrás “Pirulo” Pirles, quien bajó de división a cambio de un importante contrato. En su debut en el equipo Hyundai, logró un impecable triunfo en el Grupo N-3. Aventajó a su compañero, el chileno Ramón Ibarra, por algo más de ocho segundos. El tercero, el también local Luis Westermeir, con un Nissan, quedó a más de dos minutos. El numeroso equipo Hyundai recibió eufórico a Pirles después del triunfo. Inclusive estaba la psicóloga Karen Moenne, quien una vez por semana atiende a los dos pilotos del equipo. Comentaron los colegas chilenos que la profesional, que también trabaja con la selección nacional de rugby, los ayudó a concentrarse para que logren rendir a pleno en la prueba. El equipo Hyundai maneja un buen presupuesto y fue el único en probar, hasta contaron los autos con autoblocante. “No parece que fuera un N-3. La ventaja sobre mis rivales es algo mentirosa por el autoblocante. No es culpa nuestra que ellos no lo utilizaran, hicimos las cosas en serio”, comentó Pirles. Los Hyundai estuvieron en otra dimensión. Tanto Pirles como Ibarra se dieron el gusto de apurarse entre ellos. El chileno atacó en el último especial, pero el barilochense aguantó firme. El equipo Hyundai no ganaba desde hace dos años, si bien en el pasado certamen contó con el mejor presupuesto. Según la prensa chilena, el cambio estuvo en el piloto, apuntando que Pirles “no es amigo de los errores”. Un balance más que positivo para los dos pilotos de la región, que apuntan a convertirse en los principales protagonistas del certamen chileno de rally, donde se dan el gusto de despuntar el vicio por la velocidad.


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Suriani demostró que aún se acuerda de acelerar 1-4-03