Pastel de calabacín y berenjena gratinado: una receta liviana, rendidora y perfecta para los días frescos
Con capas de berenjena, calabacín y queso gratinado, esta receta se convirtió en una opción ideal para quienes buscan una comida casera, simple y llena de sabor.
Con capas de verduras,queso gratinado y una preparación simple, el pastel de calabacín y berenjena se convirtió en una de esas recetas ideales para resolver un almuerzo o cena sin demasiadas complicaciones. Es una opción liviana, sabrosa y muy versátil, ya que puede servirse sola o acompañada con arroz, ensaladas o carnes.
Además de ser económica y rendidora, permite aprovechar verduras de estación y sumar más vegetales a las comidas cotidianas. El toque gratinado le aporta textura y un sabor especial que transforma ingredientes simples en un plato reconfortante.
Qué ingredientes se necesitan
Para una fuente mediana:
- 2 berenjenas
- 2 calabacines o zucchinis
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 300 gramos de salsa de tomate
- 200 gramos de queso mozzarella o cremoso
- 50 gramos de queso rallado
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
- Orégano
- Opcional: jamón cocido o carne picada salteada
Cómo preparar el pastel de calabacín y berenjena
- Cortar las berenjenas y los calabacines en rodajas finas.
- Salar las berenjenas y dejarlas reposar unos 20 minutos para quitar el amargor. Luego secarlas.
- Dorar las verduras en una sartén o plancha con un poco de aceite de oliva.
- En otra sartén, rehogar la cebolla y el ajo picados. Agregar la salsa de tomate y condimentar.
- En una fuente para horno, colocar una capa de verduras, una de salsa y una de queso. Repetir el procedimiento hasta completar.
- Terminar con queso rallado por encima para lograr el gratinado.
- Llevar al horno fuerte durante unos 25 minutos hasta que el queso quede dorado.
La receta puede adaptarse según los gustos y lo que haya en casa. Algunas personas agregan carne picada, pollo desmenuzado o jamón para hacerla más completa. También puede prepararse con queso descremado o sumar ricota para una versión más suave.
Otra ventaja es que se puede cocinar con anticipación y recalentar antes de servir, ya que el gratinado mantiene muy bien la textura y el sabor.
Con capas de verduras,queso gratinado y una preparación simple, el pastel de calabacín y berenjena se convirtió en una de esas recetas ideales para resolver un almuerzo o cena sin demasiadas complicaciones. Es una opción liviana, sabrosa y muy versátil, ya que puede servirse sola o acompañada con arroz, ensaladas o carnes.
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