Testigo vio cómo golpearon y se llevaron a Solano

Cuando quiso hacer la denuncia en la Comisaría 8ª, la atendieron dos de los policías sospechosos.



CHOELE CHOEL.- “A Daniel Solano lo golpearon en la calle Villegas, a la vuelta del boliche (“Macuba”), la policía. Allí una chica una quiso interceder y fue amenazada por los policías que le estaban dando una golpiza la joven salteño. Luego lo cargaron en la camioneta, donde al caer se golpeó la cabeza, y hasta tuvieron tiempo de parar y bajarse a levantar una zapatilla que se le había salido a Daniel. Luego enfilaron hacia la Isla 92”, contó una alta fuente vinculada a la investigación de la desaparición y presunto asesinato del joven trabajador salteño en Choele Choel.

Según precisó, surge del expediente que investiga el juez subrogante Darío Soto que Solano fue golpeado y desaparecido por un grupo de policías del Valle Medio en la madrugada del 5 de noviembre pasado y que los siete uniformados actualmente detenidos por el caso –además de al menos otros dos policías imputados– estarían seriamente comprometidos.

“Todo esto lo vio la chica, que al no quedarse asustada los siguió a distancia en su moto, junto a su novio. Según la declaración de la mujer, la camioneta policial entró al lugar con las luces apagadas y varios metros después las encendió”, precisó la fuente que, tras acceder al expediente, habló con “Río Negro”.

Agregó que “poco tiempo después (la camioneta) pasó por el puente y entró en el islote un automóvil de color rojo, con vidrios polarizados, que pertenece a un policía”. Tras aquella segunda embestida, nada más se supo sobre el paradero de Solano.

El testimonio corresponde a una testigo de identidad reservada que, irónicamente, al otro día de presenciar lo ocurrido fue a la comisaría Octava a relatar lo que había podido ver. Quien estaba en la mesa de entrada de la guardia le dijo que iba a ser recibida por el comisario, pero para su sorpresa, quienes quien salió a su encuentro fue un oficial acompañado justamente por dos de los policías que habían golpeado a Solano, quienes la volvieron a amedrentar. Durante meses la chica prefirió guardar silencio, hasta que volvió a relatar el episodio ante la justicia.

“A Solano lo mataron porque se les fue la mano”, relató la fuente de la causa. Según la reconstrucción que pudo hacerse en base a testimonios, Daniel salió del boliche en estado de ebriedad, fue parado por la policía en la calle y llevado a la vuelta del lugar, sobre la calle Villegas, donde no había luces. Los policías comenzaron la agresión sin advertir que a los pocos metros se encontraba la joven junto a su novio. “No le peguen más”, alcanzó a decir la chica. Pero lejos de frenar la agresión recibió una amenaza: “No te metas o te va a pasar lo mismo a vos”, fue la dura respuesta de uno de los uniformados.

El hombre que dialogó en exclusiva con este medio mencionó además que el cambio de carátula a “homicidio”, aún cuando no se haya encontrado el cuerpo, es destacable y existen antecedentes en la jurisprudencia nacional, que fueron enumerados en la causa por el fiscal Guillermo Bodrato en su requerimiento, al imputar a un grupo de policías. Entre esos precedentes citó como ejemplo el del estudiante de La Plata Miguel Bru, asesinado por policías en 2003 y cuyos restos jamás aparecieron, y los centenares de desaparecidos durante la última dictadura militar, por los que se juzgó a los culpables sin que se hayan encontrado los cuerpos.

En su requerimiento original, Bodrato le pidió al juez Soto la detención de nueve de los 22 policías imputados, aunque finalmente fueron siete los apresados, quienes al igual que los demás ya habían sido separados de la fuerza con anterioridad. Muchos de ellos, irónicamente, participaron activamente de la investigación de la causa durante los primeros meses y hasta trataron de desviarla. Es por eso que cuando la desaparición cobró estado público comenzaron a surgir versiones de un alejamiento voluntario de Solano o de que se había ahogado.

“Se ha podido reconstruir gran parte de lo sucedido afuera del boliche por más de cinco testigos. Pero el relato principal es de la chica que estaba con su novio muy cerca de donde pasaron los hechos”, dijo la fuente consultada.

Ayer, tanto el juez Soto como el fiscal Bodrato volvieron a negarse a hacer declaraciones a la prensa y explicaron que se encuentran en “horas decisivas” para la investigación, dado que en los próximos días se deberá determinar la situación procesal de los siete policías detenidos.

Ayer se supo además que al menos en dos de los casos se denegó la excarcelación solicitada por la defensa de los detenidos, mientras se espera saber qué sucederá con el resto de ellos, dado los pedidos interpuestos por sus respectivos abogados.

Por ahora, los imputados detenidos son el oficial principal Héctor Martínez –exjefe de la Brigada de Investigaciones de la Regional VI con asiento en Choele Choel, el primero en quedar a cargo de la investigación– y los suboficiales Sandro Berthe, Juan Barrera, Pablo Bender, Pablo Albarrán, Diego Cuello y el cabo Ricardo Quindel.


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