“Tino y responsabilidad”

Por Redacción

El ahorro hace tiempo dejó de ser una virtud del ciudadano alentada por el Estado.

Por el contrario, se impuso el gasto como motor de la economía individual y de la nación hasta límites inconcebibles, y así, hoy, el hombre de a pie y el país se encuentran en la más absoluta bancarrota, sin recursos atesorados para enfrentar los malos tiempos que ya están entre nosotros.

La dilapidación de ingresos relevantes sin sentido ni control nos llevó a la ruina, de la que no saldremos sin severos ajustes y restricciones, pues no tenemos a quien acudir por ayuda, gracias a la desconfianza que nos hemos sabido ganar a nivel internacional por nuestra soberbia y el hábito de no honrar las obligaciones asumidas.

Las inversiones que generan riqueza y trabajo productivo se alejaron de nuestro país y ello es parte del gran drama argentino, donde sus habitantes se mantienen con empleo público o subsidios y los menos favorecidos se acostumbraron a comer salteado en una tierra plena de riqueza, pero con un pueblo que nunca acertó al tiempo del sufragio.

La extensión en el tiempo de esta caótica política de aislamiento y derroche nos ha colocado en una posición durísima, pues si bien el esfuerzo de generaciones se puede hacer trizas en poco tiempo se necesitarán años, duro esfuerzo y sentido común para retornar a la buena senda.

La clase política debe reaccionar, dejar de lado diferencias, y con inteligencia y sentido común adoptar las medidas que nos lleven a esa nación argentina del gran pasado añorado, y el exitoso futuro siempre como una esperanza, que hoy tiene la oportunidad de convertirse en espléndida realidad.

Debemos demostrar al mundo que hemos aprendido la lección, que nunca más será el desatino, que este pueblo noble renacerá de las cenizas. La justicia, la educación y el trabajo volverán a ser. Así, con actitudes atinadas y responsables, la esperanza y el futuro, tan ausentes, dirán presente en el ánimo de la gente que hoy sólo sabe de tropiezos y padeceres.

No es tarea fácil: se requiere de gobernantes honestos y una oposición responsable, con vocación de servir al pueblo que los ha hecho sus representantes. Que todos dejen de lado –como dijimos– sus apetencias personales en procura del bien común. No es una utopía, en la vida de los pueblos como en la de las personas hay tiempos malos, pero reconociendo las causas que los motivaron y reemplazándolas por acciones audaces y superadoras provocarán que el bienestar y el progreso retornen generosos.

Héctor Luis Manchini

DNI 7.779.947

“Sería bueno que el intendente de General Roca y sus concejales le presten debida atención a este tema”.

Héctor Luis Manchini

DNI 7.779.947

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“Sería bueno que el intendente de General Roca y sus concejales le presten debida atención a este tema”.

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