Toda la poesía que define a Saramago
Se acaba de editar en un volumen de más 600 páginas toda la poesía del premio Nobel José Saramago.
MéXICO (Télam-SNI).- Entre 1966 y 1975, el Premio Nobel de Literatura portugués José Saramago publicó tres poemarios que ahora aparecen reunidos en un solo volumen de más de 600 páginas lanzados simultáneamente en portugués y español. Saramago es ampliamente conocido como novelista, pero hubo una época de su vida en la que se dedicó de lleno a la poesía, y en la que el escritor «está todo» lo que es ahora. «Creo que en mi poesía está todo lo que yo soy ahora: mis obsesiones y preocupaciones, mi modo de mirar la vida, la sociedad, la historia», aseguró Saramago en entrevista que reprodujo la versión on line del diario El Universal, de México.
En ese mismo reportaje, el autor de «La muerte de Ricardo Reis» considera que no es «un poeta genial» ni «un gran poeta». Tan sólo un «buen poeta». La «Poesía completa» del Premio Nobel de Literatura 1998 acaba de ser publicada por el sello Alfaguara en un volumen de más de 600 páginas que ofrece al lector, en portugués y español, sus tres poemarios: «Los poemas posibles» (1966), «Probablemente alegría» (1970) y «El año de 1993» (1975).
Los únicos cambios que hay en este volumen son los que en 1982 introdujo el autor cuando se reeditó su primer libro, en tanto que del segundo ha variado «alguna palabra que otra» y del tercero, ninguna. Como su novela, la poesía de Saramago es reflexiva y cargada de ideas: en los dos primeros poemarios el escritor habla del amor, del paso del tiempo, de la palabra, de la propia poesía, y muestra ya su predilección por un lenguaje austero, «de expresión contenida». «Siempre me atrajo ese verso como si estuviera esculpido en la piedra, algo sólido, algo que uno ve y se puede quedar con la idea de que ahí no hay una palabr que sobra», afirmó el escritor.
El tercer poemario, publicado originalmente en 1975, es muy distinto a los otros dos y, en cierto modo, abre la puerta a la ficción que consagraría luego a Saramago como uno de los grandes novelistas del siglo XX.
Antes de estos poemarios hubo una novela, «Tierra de pecado», publicada en 1947 y tras la que Saramago mantendría un silencio de casi veinte años. Después de sus poemarios, el escritor volvió a la narración y escribió el «Memorial del convento», «El año de la muerte de Ricardo Reis», «El Evangelio según Jesucristo», «Ensayo sobre la ceguera» y «La caverna».
Junto a «la satisfacción» de ver reunido todo lo que ha hecho en este campo literario, está «el desconcierto» que le causa el que se rescate ahora «algo que pertenece a un tiempo que se quedó muy atrás», no sólo por los años que han pasado sino por la evolución literaria que ha experimentado su obra. «Todo lo que uno hace lleva su fecha y tiene que ver con el tiempo en que se ha escrito, con las vivencias que el autor tenía en esa época. En el fondo es como si no me creyera a mí mismo como poeta», afirmó Saramago, quien confiesa que le pasa «algo muy parecido» con el teatro.