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El cipoleño compite entre los atletas más importantes del país y busca seguir creciendo. Ya tuvo roce sudamericano en el Grand Prix. Su próximo gran reto: la Copa de Mayores en septiembre.



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Inolvidable experiencia. El cipoleño terminó cuarto en el Grand Prix a comienzos de abril. (Foto: gentileza )

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Con el nombre de la ciudad en el pecho y una sonrisa en la cara. (Foto: gentileza gabriel flores )

Con apenas 22 años, Antonio Ruiz se consolida como uno de los atletas emergentes en Cipolletti y la zona. Su cuarto puesto en el último Grand Prix en Buenos Aires, lugar que se ganó a base de buenas actuaciones, es una muestra de ello.

Tony empezó a correr desde chico en los intercolegiales. Sin embargo, recién comenzó a hacerlo con otra mirada a los 16 años, cuando se sumó a los entrenamientos en el Estadio Municipal. Luego se conformó el grupo de corredores de Cipolletti que entrena en el Parque Rosauer.

El joven cipoleño ya había participado de competencias nacionales en juveniles y sub-23. Claro que su presencia en el Grand Prix marcó un antes y un después.

‘‘A comienzos de este año me había planteado que iba a competir solamente en la zona, pero el llamado para correr en el Grand Prix me motivó y, junto con mi entrenador Diego Pichipil, replanteamos los objetivos”, comentó a ‘‘Río Negro’’.

Su posición en el ranking nacional le dio el boleto directo para integrar la zona de elite en mayores de la competencia que se desarrolla en la capital federal. ‘‘Me enteré una semana antes por la página de la Confederación Argentina de Atletismo. Fue muy positivo porque competí contra chicos de otros países. Hay un nivel alto y es un salto de calidad’’, afirmó.

Para Ruiz, cuya especialidad es el atletismo en pista, las carreras de calle son una oportunidad de mostrarse y, en el caso de la Corrida de Cipolletti, de agradecer. ‘‘La municipalidad nos da una mano con el traslado y el alojamiento, que es muy útil’’, contó.

Tony no es uno más en la ciudad, ya que lleva cuatro corridas consecutivas siendo el mejor cipoleño. En ese sentido dijo que ‘‘es un evento que hace que me reconozcan y para mí eso es muy importante. Me ayuda a crecer’’.

Desde lo estrictamente deportivo, sus comienzos fueron como los de cualquier chico que se inicia en la disciplina, es decir en llano. Pero luego tomó la decisión de cambiar y se incorporó a las competencias con obstáculos.

‘‘No quería correr más en 800 y quería subir. Sabía que en el fondo me iba a ir bien. La transición entre el 1.500 y 5.000 era la prueba intermedia. Técnicamente hay que trabajarlo, es muy distinta a los llanos’’, explicó.

Su primera marca en el 1.500 con vallas fue de 10’ 01’’ y lo ubicó entre los quince mejores a nivel nacional. Luego fue mejorando la preparación y finalmente se ubicó cuarto en el Grand Prix.

No conforme con su ascendente carrera deportiva, Tony continúa con sus estudios universitarios en Neuquén, en la carrera de Trabajo Social. Además está realizando el curso de árbitro de fútbol y ejerce como juez de línea en torneos comerciales.

Un pibe completo que tiene la humildad como base de su comportamiento, tanto en la pista como en la vida.

Los números

de Tony

‘‘El atletismo es muy particular porque no tenés mucho apoyo. Por suerte el Municipio se ha portado muy bien y nos da una mano con el traslado y la logística’’.

‘‘De chico competía en la primaria en los intercolegiales. Fueron experiencias lindas, esas que hacen que te guste el deporte’’.

Tony explica por qué se inclinó a practicar la disciplina.

Datos

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son las distancias en las que Ruiz compite actualmente. Una es 3.000 metros con vallas y la otra es 1.500 metros en llano.
40
integrantes tiene el Grupo de Corredores de Cipo que entrena en el Parque Rosauer.
‘‘El atletismo es muy particular porque no tenés mucho apoyo. Por suerte el Municipio se ha portado muy bien y nos da una mano con el traslado y la logística’’.
‘‘De chico competía en la primaria en los intercolegiales. Fueron experiencias lindas, esas que hacen que te guste el deporte’’.

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