Tras la absolución, Marcos Fernández quiere denunciar a los fiscales

Los responsabilizó de lanzarse a una persecución política e ideológica.

Por Redacción

San Martín de los Andes

Marcos Fernández, primero condenado y luego absuelto por los delitos de falso testimonio y encubrimiento en el homicidio del policía José Aigo, aseguró que irá por el juicio político contra los fiscales de la causa, a quienes acusó de convertir el caso en una “persecución política” para perjudicar a su padre, el actual intendente de San Martín de los Andes.

Fernández rompió el silencio a un mes del fallo del Tribunal Superior de Justicia neuquino, cuya Sala Penal rechazó las impugnaciones extraordinarias de la querella y la fiscalía y ratificó la absolución dictada por el Tribunal de Impugnación a favor del joven y de su pareja, Analía Godoy. Aquel fallo cuestionó aspectos técnicos y de fondo de la sentencia condenatoria y también reprochó conductas a los fiscales. Precisamente ése sería el núcleo de la presentación que harán Fernández y Godoy a través de su abogado defensor, Mariano Laprida. “Estamos evaluando cómo hacer la presentación, que entiendo debe ser un pedido de juicio político”, dijo Fernández a este diario.

La acusación iría destinada al fiscal jefe de la Cuarta Circunscripción, Fernando Rubio, y al fiscal que llevó el caso, Manuel González. “Hemos visto que la Fiscalía, lejos de buscar la justicia, procuró perjudicar la figura política de mi padre, lanzándose a la vez a una persecución política e ideológica para conseguir un chivo expiatorio con el que calmar la necesidad de legítima justicia de la familia Aigo”, dijo.

Fernández se respalda en que el Tribunal Superior “criticó la conducta procesal de la Fiscalía y las argumentaciones artificiosas y las conjeturas falsas” utilizadas. De hecho, aquel fallo reprochó que “desde la fiscalía se emplearon conjeturas falsas, como por ejemplo que Fernández habría aportado pruebas a la causa en forma tardía, cuando en realidad quedó en claro que no fue así. Pero lo que es todavía más grave es que (…) se negó a recibir las fotografías del delincuente prófugo que Fernández quiso arrimar al legajo (cuando aún no estaba imputado), aprovechando dicha circunstancia para, a la postre, recriminarle esa hipotética conducta como parte integrante de los tipos penales de falso testimonio y encubrimiento agravado”.

Agencia San Martín de los Andes


Exit mobile version