Trasplante de médula ósea: hay un “hermano genético” que nos puede salvar la vida

Todos tenemos “un gemelo” compatible en el mundo para el transplante de médula. Sólo hay que ser donante. Viedma sumó voluntarios con dos casos que despertaron la sensibilidad social y hay cuatro personas de la ciudad que pudieron salvarse.



Todas las personas tienen más de un hermano genético en el mundo a las que no le conocen ni la cara ni la voz.

Lo más impactante es que entre ellos se pueden salvar la vida, en el caso de contraer enfermedades graves como leucemia -siempre y cuando- sean donantes de médula ósea.

Muchísimas personas pueden dar fe de esta fantástica posibilidad de volver a nacer.

En Viedma son cuatro las que recibieron un trasplante de médula ósea, tres de ellos de donantes alemanes y uno de un italiano. Todos disfrutan de esta nueva vida.

La médula ósea produce glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Nada tiene que ver con la espinal ni con la columna vertebral.

“Se necesitan con suma urgencia dadores de amor de cualquier grupo o factor”. Un gran afiche con esta inscripción en uno de los estrechos pasillos de la clínica Viedma anuncia que en la puerta contigua se encuentra el área de hemoterapia, que conduce el médico Luis Nievas.

Este es uno de los primeros centros del país que lleva adelante un registro de donantes de médula ósea.

Según las estadísticas, el promedio para encontrar un hermano genético es uno cada 70.000 personas.

“Es probable que esté más cerca de lo que se supone pero como no está inscripto lo desconocemos”, señaló Nievas al indicar que “tal vez sea nuestro vecino, un amigo, un compañero de trabajo. De allí la importancia del registro de donantes de médula ósea internacional”.

En este momento hay casi 90 y algo de millones de personas inscriptas. Quiere decir que si alguien necesita un trasplante de este tipo y no tiene hermanos biológicos compatibles, su grupo de médula ósea ingresa a ese registro a buscar el hermano”.

Encontrarlo “significa que se puede hacer el trasplante y salvar la vida”, teniendo en cuenta que quienes lo necesitan son personas que sin el trasplante no sobrevirían a la enfermedad. “Esa es la única opción que tienen de salvación específicamente en las leucemias. A ellas se suman otras enfermedades como el mieloma múltiple, los linfomas, enfermedades hematológicas hereditarias, que antes eran mortales y hoy también se resuelven con un trasplante de médula ósea”, aseguró el especialista.

Notorio incremento

Nievas destacó con satisfacción que en estos últimos meses hubo un pico de personas que se registraron como donantes. “Siempre tenemos una cantidad que aumenta lentamente pero en esos meses tuvimos casi un 100% de suba. Después volvimos a lo normal”, detalló.

Este saludable incremento estuvo vinculado a una gran sensibilización en la Comarca Viedma Patagones por dos casos: uno de ellos es el de Tahiel, un bebé que necesita con urgencia encontrar a su hermano genético. (ver apate)

Esta criatura, que aún no cumplió un año, reside en Buenos Aires pero su papá es conocido en la zona por haber vivido muchos años en Patagones.

El otro caso es un paciente que necesitaba un trasplante de médula y al ingresar al registro resultó compatible con un donante de Viedma.

Hasta ahora no se sabe si se concretó o no el trasplante, en este último caso porque cuando se detecta la compatibilidad, el contacto es con el Cucai y si se realiza se difunde la información recién después de un año del trasplante, si el donante y el receptor están de acuerdo.

“Tal vez sea nuestro vecino, un amigo, un compañero de trabajo. De allí la importancia del registro de donantes de médula ósea internacional”.

Luis Nievas, director de Hemoterapia de la Clínica Viedma.

Formas de extraer médula ósea

Una forma es con anestesia local o pedidural y se saca sangre de los huesos anchos de la cadera hasta 500 centímetros cúbicos. “Allí están las células madres que es la médula ósea. Eso después se procesa y se manda a donde se encuentre el paciente, para ser trasplantado.

La otra manera es que el donante reciba durante cinco días una vacuna en el brazo que le estimula la produción de las células madres de la médula ósea que empiezan a circular en la sangre periférica. “No produce ningún efecto maligno ni molesto al donante, quien al sexto día es conectado a una máquina por donde la sangre va pasando y dejando las células madres que la médula osea soltó y que serán trasplantadas”, dijo Luis Nievas, de Hemoterapia.

Además puntualizó que cuando el donante dice si “ya no puede volver atrás porque al aceptar serlo, en el caso de resultar compatible con alquien que lo necesita, simultáneamente empieza el tratamiento en el paciente que recibirá el trasplante, a quien se le destruye la médula ósea que estaba enferma pero que lo sostenía y que ahora se quedará sin ella para recibir la sana”.

Mitos y verdades sobre el transplante de médula ósea

El doctor Luis Nievas, encargado del sector de Hemoterapia de la Clínica Viedma, aclaró varios puntos y tabúes que existen sobre el transplante de médula ósea.

P: ¿Para el trasplante de médula ósea se pincha la columna?

R: No. Existe una gran confusión con la médula espinal que está adentro de la columna vertebral que no tiene nada que ver con la ósea que es un tejido rojo esponjoso que se encuentra en todos los huesos y se puede pinchar y sacar pero no está en la columna”.

P:¿En que consiste el estudio para ser donante?

R: Para ser donante la persona tiene que tener las mismas condiciones que para donar sangre salvo en la edad que para médula es hasta los 55. Tiene que pesar más de 50 kilos, no estar tomando ninguna medicación crónica ni haber tenido alguna de las enfermedades que se trasmiten a través de la sangre”.

P: Quien se hace el estudio ¿ingresa a un registro de donantes?

R: Existe un registro nacional que está incluido en otro internacional. El primero conformado por los distintos servicios de hemoterapia del país. Nosotros encabezamos la cantidad de donantes porque empezamos casi con el nacional. Ellos comenzaron a principios de 2004 y nosotros al final de ese año. Fuimos el primero de la Patagonia y recibíamos hasta de Bahía Blanca”.

P: ¿El estudio consiste en una extracción de sangre?

R: Al donante se le extrae una unidad de sangre que es enviada al Cucai con unas fichas, lo que permite identificar el grupo de la médula ósea que se toma de la sangre y que no tiene nada que ver con el sanguíneo. Ese queda en el registro nacional e internacional. A partir de ese momento la persona está inscripta pero no donó médula sino la muestra para el grupo HLA de la médula ósea. Si en algún momento en cualquier parte del mundo aparece alguien que necesite un trasplante de médula y no tiene hermanos compatibles que es por quienes empieza la búsqueda, entonces el grupo HLA del paciente ingresa al registro internacional a buscar un hermano compatible. Una vez que lo encuentran avisan al donante que alguien necesita la médula y si está en condiciones de donarla. Si lo está se lo cita para practicar la extracción en un término de 30 días. Recién allí se extrae cuando hay alguien que lo necesita.

Tahiel , el pequeño guerrero

que espera

Tahiel nació el 22 de marzo pasado. Al cumplir su primer mes de vida le diagnosticaron un síndrome denominado IPEX que genera un deterioro de los órganos. Sólo un trasplante de médula ósea puede frenar esa grave patología.

Sus padres fueron los primeros en hacerse los estudios pero no resultaron compatibles. Es por eso que desde entonces buscan al hermano genético de Tahiel. Antes de formar su familia en La Plata donde actualmente reside, su papá George Flores vivió muchos años en la Comarca Viedma Patagones, donde sembró afecto y cosechó amigos.

Muchos de ellos protagonizaron un aumento de concurrencia al servicio de Hemoterapia de la Clínica Viedma, a cargo del médico Luis Nievas al informarse sobre la situación de Tahiel.

Objetivo de todos

Encontrar esa alma gemela es el objetivo de todos. Lo importante es hacerse el análisis de sangre en cualquier lugar del país donde haya un centro que adhiera al registro nacional del donante de médula ósea.

Tahiel, ese pequeño guerrero como lo llama su familia, espera.

El bebé nació en marzo y fue diagnosticado con IPEX, una enfermedad que requiere el transplante de médula ósea.

Datos

“Tal vez sea nuestro vecino, un amigo, un compañero de trabajo. De allí la importancia del registro de donantes de médula ósea internacional”.
El bebé nació en marzo y fue diagnosticado con IPEX, una enfermedad que requiere el transplante de médula ósea.

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