UE prepara operación naval contra el tráfico de inmigrantes
Los países europeos buscan obstaculizar a las mafias que transportan a los indocumentados a través del Mediterráneo, atacando el “negocio” de las embarcaciones, sostienen.
ANTALYA, Turquía (AFP) – La Unión Europea se preparaba ayer para poner en marcha una operación naval para combatir a los traficantes de migrantes clandestinos en el Mediterráneo a partir de la semana próxima, a la espera de que la ONU dé su visto bueno. Los 28 adoptaron un documento de unas cuarenta páginas en el que se perfilan las características de la misión y se describen las distintas etapas contempladas para actuar contra los traficantes de personas y sus embarcaciones, indicaron tres fuentes coincidentes a la AFP. La operación, que debe “destruir el ‘business model’” de los traficantes será lanzada en junio, con motivo de la celebración de una cumbre de jefes de Estado europeos en Bruselas. El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, se mostró optimista sobre la posibilidad de que la ONU dé luz verde a la iniciativa. “Tengo la impresión de que no hay una intención de veto por parte de ninguna de las potencias que tienen ese derecho”, consideró . Rusia parece dispuesta a apoyar un texto, que no menciona específicamente la destrucción de embarcaciones. El documento será aprobado no antes del fin de semana o de la semana próxima, según una fuente europea. Los ministros de Exteriores y Defensa de 28 países debían decidir formalmente su puesta en marcha en una reunión el lunes en Bruselas y pedirán a las autoridades militares europeas que comiencen los preparativos. Varios grandes países de la UE –Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, España– ya han prometido que suministrarán buques de guerra. Otros países, como Polonia o Eslovenia, podrían apoyar con aviones de vigilancia o helicópteros. “El cuartel general estará en Roma y el almirante italiano Enrico Credendino será el futuro comandante operacional”, explicó un diplomático europeo. La misión consistirá en atacar las embarcaciones empleadas por los traficantes, con frecuencia armadas, para remolcar las barcas cargadas con cientos de emigrantes a bordo hasta alta mar, que en muchos casos abandonan a la deriva. En aguas internacionales, los navíos sin bandera pueden ser inspeccionados o neutralizados, pero para entrar en aguas territoriales libias o capturar barcos con bandera extranjera, los europeos necesitan la aprobación de la ONU.