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Un cofre con monedas de oro que nadie sabe donde está

Fue enterrado debajo del monolito fundacional en 1904. Contenía elementos de la masonería. En 1955 el ícono fue trasladado, pero nadie volvió a ver la caja misteriosa.



Cuando el gobierno nacional aprobó la propuesta para trasladar la capital del Territorio del Neuquén al paraje Confluencia, por allá por 1904, fue el gobernador Carlos Bouquet Roldán el encargado de diseñar y organizar esa nueva ciudad que se estaba por gestar a orillas de los ríos Neuquén y Limay.

Las crónicas de la época cuentan que las primeras líneas que dibujó en un papel, fueron las cuatro diagonales de la ciudad, que más tarde se llamarían 25 de Mayo, 9 de Julio, España y Alvear. A partir de esa cruz se proyectó todo lo demás.

Y no fue por preferencia geométrica que Bouquet Roldán eligió las diagonales, sino por el cumplimiento estricto a los preceptos de una ideología: la masonería.

Los símbolos más representativos de las logias eran la escuadra y el compás, herramientas que permitían líneas perfectas que significaban la equidad y la igualdad. Líneas que confluyen en un mismo punto, desde el cual Bouquet Roldán trazó una recta de norte a sur y así nació la actual avenida Argentina, desde la barda al río.

Una vez diseñada la ciudad, el gobernador mandó a construir un monolito fundacional que se ubicó donde hoy se encuentra el monumento a San Martín, precisamente en el punto donde nacen las diagonales. Y es acá donde aparece un misterio que nunca pudo ser resuelto.

Debajo del monolito, Bouquet Roldán y el entonces ministro de Gobierno, Joaquín V. González, ambos masones, enterraron un cofre de madera que contenía monedas de oro y símbolos masónicos.

Allí permaneció hasta que en 1955 se construyó el monumento a San Martín y el monolito fue trasladado a su lugar actual. Algunos historiadores sostienen que el cofre fue nuevamente enterrado debajo del ícono fundacional, otros que fue retirado y puesto a resguardo. Lo único cierto es que nadie más volvió a ver ese cofre ni a saber a ciencia cierta a donde fue a parar.

El 12 de septiembre de 1904 se dio por fundada la nueva capital. El 10 de enero de 1905 se creó el primer triángulo básico de la masonería local, llamado Obreros de Luz del Neuquén.


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Un cofre con monedas de oro que nadie sabe donde está