Un “gorrazo” que deja huella

Estaba en la naturaleza de los hechos. En la perspectiva de cualquier observador sereno. Reflexivo. Que siga la letra chica de la política, de la acumulación de cotidianidades que forjan la vida institucional del país. Esa letra que, a juzgar por ese lúcido conservador que fue Emilio Hardoy, “es la que manda y define inesperadamente”. Porque, en el marco del desdén con que el gobierno nacional gestiona no pocas políticas nacionales, el enojo de gendarmes y prefectos estaba en agenda. Como está en agenda que la protesta instala la posibilidad muy concreta de que abra huella a procesos similares, incluso en el campo de las Fuerzas Armadas. Debates ofrece hoy puntos de vista destinados a ayudar a reflexionar todo este tema.

Redacción

Por Redacción