Un kilo ¿ya no pesará un kilo?

El 16 de noviembre se modificará en todo el mundo la definición del kilogramo, el kelvin, el ampere y el mol.



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Así se conserva, desde1889 en la Oficina Internacional de Pesas y Medidas, cerca de París, la referencia del peso.(Foto: gentileza. )

El 16 de noviembre se modificará en todo el mundo la definición del kilogramo, el kelvin, el ampere y el mol. Su implementación tendrá un gran impacto en el campo científico y tecnológico.

El próximo 16 de noviembre la comunidad científica se reunirá en el Palacio de Versalles de París para aprobar la mayor revisión del Sistema Internacional de Unidades (desde su instauración en 1960), en el marco de la Conferencia General de Pesas y Medidas.

Los cambios entrarán en vigencia en mayo de 2019 y suponen: la redefinición del ampere, el kilogramo, el kelvin y el mol; y la reformulación el metro, el segundo y la candela.

“A partir de ahora todas las unidades se definirán en base a constantes de la naturaleza, en lugar de artefactos, propiedades de materiales o experimentos teóricos irrealizables, como sucede en la actualidad. Esto permitirá a los científicos que trabajan con el más alto nivel de exactitud realizar las unidades en diferentes lugares o momentos, con cualquier experimento apropiado y en cualquier valor de la escala”, subraya Héctor Laiz, gerente de Metrología Calidad y Ambiente del INTI y miembro del Comité Internacional de Pesas y Medidas, que participará de la conferencia como parte de la delegación argentina.

Actualmente, un kilo está definido como el equivalente a una masa del “gran K”, un cilindro de platino e iridio conservado desde 1889 en la Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM), basada en Sèvres, cerca de París. Como no es posible calibrar todas las balanzas del mundo en función de esta pieza, existen copias. Es ahí donde el sistema empieza a fallar.

A pesar de que el prototipo y las copias fueron fabricados en la misma época, bajo el mismo método y conservados en las mismas condiciones, estos, de forma aleatoria, se contraen o ensanchan ligeramente con el paso del tiempo.

Si bien el sistema ha sido revisado en diversas oportunidades, es la primera vez en la historia que se redefinen cuatro unidades base a la vez con colaboraciones simultáneas en todo el mundo. “Este cambio no afectarán los resultados de las mediciones en la vida cotidiana, pero sí tendrá un gran impacto al más alto nivel de exactitud en la ciencia y la tecnología”, anticipa Laiz, quien también preside el Sistema Interamericano de Metrología.

¿Pasará algo con nuestras compras?

En el caso del kilogramo, no será necesario modificar las balanzas de los comercios.

Sin embargo, se producirá un cambio muy importante porque actualmente esta unidad de medida está definida por un objeto físico que se guarda en la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM según sus siglas en francés) pero en unos días estará basada en la asignación de un valor a la constante de Planck. La medición será más segura porque, por ejemplo, se estima que el patrón original del kilogramo ha perdido en un siglo 50 microgramos, debido probablemente a la pérdida de átomos

“Será un día histórico para la sociedad si tenemos en cuenta que las mediciones no sólo son claves en nuestras actividades diarias sino también para la industria, la investigación, la innovación, el comercio y la cooperación internacional”, subraya Laiz.

La reunión podrá ser seguida en vivo el viernes 16 de noviembre de 7 a 9.30 horas (hora argentina) en https://www.bipm.org/en/the-si/


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