Un largo y provechoso camino
Desde hace seis años, los más chicos de la Asociación Cultural Grupo Libres concurren al Taller Teatral Municipal y hace dos que constituyeron su elenco, Las Tiradoras de Colores, que difunde el teatro en escuelas y demuestra que es posible llevar a cabo una presentación con pocos recursos y tan sólo un título como disparador del juego. Las Tiradoras son Sara Doñate, Victoria Fabro, Valentina Gil, Agustina Hollman, Valentina San Martín y Rocío Scandroglio. “Llegué hace siete años de Viedma y como siempre me interesó mucho la actividad teatral de Luis Beltrán, decidí colaborar en El Galpón, en lo que fuera necesario. Cuenta Laura Vinaya (36) a “Río Negro”, en la tranquilidad de su casa. “Entonces, no había talleres para niños y mi compañero (Martín Hernández, presidente actual de la Asociación y encargado del equipo adolescente que organiza Galponeando) y yo propusimos abrir uno. Después quedé a cargo de él y me gustó la cuestión de transmitir el ejercicio del teatro y todo lo que sucede con ellos en la experiencia que van haciendo con los juegos teatrales. De hecho, hoy también trabajo en escuelas públicas y lo atractivo es la herramienta, la excusa del teatro para transformar o aportar individual y colectivamente a la comunidad. Mejora la comunicación, la expresión, el trato, la validación personal, la construcción de sueños y deseos”, dice. “Las chicas tienen ahora trece, catorce años y empezaron con nosotros a los seis. Funciona y estamos muy contentos. En el 2013 pasarán al elenco de adolescentes con un camino largo y provechoso recorrido.”
Desde hace seis años, los más chicos de la Asociación Cultural Grupo Libres concurren al Taller Teatral Municipal y hace dos que constituyeron su elenco, Las Tiradoras de Colores, que difunde el teatro en escuelas y demuestra que es posible llevar a cabo una presentación con pocos recursos y tan sólo un título como disparador del juego. Las Tiradoras son Sara Doñate, Victoria Fabro, Valentina Gil, Agustina Hollman, Valentina San Martín y Rocío Scandroglio. “Llegué hace siete años de Viedma y como siempre me interesó mucho la actividad teatral de Luis Beltrán, decidí colaborar en El Galpón, en lo que fuera necesario. Cuenta Laura Vinaya (36) a “Río Negro”, en la tranquilidad de su casa. “Entonces, no había talleres para niños y mi compañero (Martín Hernández, presidente actual de la Asociación y encargado del equipo adolescente que organiza Galponeando) y yo propusimos abrir uno. Después quedé a cargo de él y me gustó la cuestión de transmitir el ejercicio del teatro y todo lo que sucede con ellos en la experiencia que van haciendo con los juegos teatrales. De hecho, hoy también trabajo en escuelas públicas y lo atractivo es la herramienta, la excusa del teatro para transformar o aportar individual y colectivamente a la comunidad. Mejora la comunicación, la expresión, el trato, la validación personal, la construcción de sueños y deseos”, dice. “Las chicas tienen ahora trece, catorce años y empezaron con nosotros a los seis. Funciona y estamos muy contentos. En el 2013 pasarán al elenco de adolescentes con un camino largo y provechoso recorrido.”
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