Un milagro en la Corte

Esta semana se sabrá si el joven Roberto Carlés se incorpora al máximo tribunal de justicia. Numéricamente parece algo imposible, como se lo hizo saber Pichetto al secretario Álvarez. El Vaticano confía en un vuelco de último minuto. Se apuesta a la ausencia de peronistas disidentes.



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El jurista Roberto Carlés.

PANORAMA NACIONAL

“Estoy en dificultades”, le dijo con seriedad espartana el titular de la bancada de senadores del Frente de la Victoria, Miguel Pichetto, al secretario de Justicia, Julián Álvarez. Durante dos días, antes de viajar a su provincia para sumergirse en la campaña por la gobernación, el rionegrino estuvo empeñado en alcanzar el número de votos necesario para tratar de consagrar al jurista Roberto Carlés, de 33 años, como nuevo miembro de la Corte Suprema.

Pública y reservadamente, el vocero de la bancada del peronismo federal, Adolfo Rodríguez Saá, anticipó que el gobierno no debe esperar aquiescencia de su bloque de ocho para Carlés. También puso reparos Lucila Crexell, del MPN, al señalar que dará quórum, pero se pronunciará en contra. La hija de la extinta Luz Sapag no asumió ningún compromiso como hicieron otros 28 senadores de la oposición en noviembre, con el fin de bloquear cualquier intento del kirchnerismo para completar el lugar que dejó vacante Eugenio Zaffaroni. Sin embargo, evaluó que al joven candidato “le falta solvencia y aplomo”. El emenepista Guillermo Pereyra anticipó por su parte que se expedirá en forma negativa, aunque su presencia en la posible sesión del miércoles fue puesta en duda en el Ministerio de Economía, después del bono de 21.000 pesos que logró para el gremio petrolero y que no será afectado por el impuesto a las Ganancias.

Muchos rumores y especulaciones circulan en torno al especial favoritismo del papa Francisco hacia Carlés, a quien recibió hace poco en el Vaticano, pese al alineamiento de éste con el garantismo y su prédica a favor del matrimonio igualitario y de la adopción por parte de personas del mismo sexo.

Esas versiones indican que Francisco le sugirió a Cristina, en la audiencia celebrada en Santa Marta el 20 de septiembre del año pasado, que le diera luz verde al pliego de Carlés, quien trabajó en la ley de reforma al Código Penal y al que conoció (y quedó “encantadísimo”) merced a una gestión de la ya fallecida abogada Alicia Oliveira. El papa recordó que confirmó a Carlés cuando éste asistía a una escuela católica del barrio de Mataderos.

Fuentes diplomáticas, a la vez, destacaron a este diario el recibimiento que le dio Francisco y la entrevista que le realizó el periódico oficial del Vaticano, “L’Osservatore Romano”. En el reportaje, Carlés planteó la abolición, por “inhumanas”, de penas perpetuas y capitales.

En sintonía con el pensamiento papal, sostuvo que “la pena capital no impide la comisión de delitos, no garantiza mayor seguridad, no realiza justicia ni compensa a la sociedad en su conjunto ni a las familias de las víctimas de un crimen”.

Portavoces K que hablaron en off con “Río Negro” aseguraron que “es falso” que Cristina “haya dejado en banda” a Carlés y que hasta el martes habrá gestiones para torcer la voluntad de Rodríguez Saá, quien estaría reclamando por una deuda que la Nación tiene con San Luis. Subsisten desconfianzas mutuas.

Dado el fuerte tenor de manifestaciones tanto de Rodríguez Saá como de Roberto Basualdo, la apuesta del kirchnerismo es lograr la mayor cantidad de ausencias para garantizar los dos tercios de los senadores presentes en el recinto en el momento de levantar las manos.

“Vamos a seguir hablando, pero por supuesto no se va a tratar el tema Carlés si sabemos que perdemos”, expuso Pichetto en conversaciones privadas. El martes deliberarán los miembros de la comisión parlamentaria, que podrían fijar una agenda específica distinta o directamente postergar la sesión del día siguiente.

“Se van a llevar una sorpresa”, comentó enigmática la legisladora nacional por la provincia de Buenos Aires, María Laura Leguizamón, entusiasmada con la nueva audiencia que el papa concedió a Cristina para junio. “Será un golazo”, agregó sobre ese encuentro que se registrará en medio de una campaña apasionante y cada vez más polarizada.

Las ausencias, entonces, jugarán un papel clave este miércoles. Habrá que prestar especial atención a lo que hagan los peronistas disidentes, entre los que se cuenta la puntana Liliana Alegre de Alonso, vinculada al sector más conservador de la Iglesia Católica.

Parlamentarios K indicaron que el Ejecutivo no dio ninguna directiva para impulsar la ampliación de la Corte de cinco a nueve miembros. Agregaron con picardía que, si fracasa el nombramiento de Carlés (Pichetto dijo que la oposición “no evaluó su capacidad”, enceguecida por la disputa presidencial de octubre), cualquiera de los conjueces para el alto tribunal, entre los que figuran León Arslanian y Ernesto Marcer, podrá actuar en futuras causas que requieran un quinto juez para desempatar. La apuesta siempre se redobla.

Arnaldo Paganetti

arnaldopaganetti@rionegro.com.ar

Arnaldo Paganetti


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