Un país en paz, pero dividido y atrasado

Por Redacción

El aniversario de la guerra se produce mientras el país balcánico continúa profundamente dividido, con el poder compartido entre serbios, croatas y musulmanes en un estado único gobernado por cuotas étnicas, que va atrás respecto al resto de vecinos ex yugoslavos en el largo camino hacia el ingreso a la Unión Europea (UE). Los acuerdos de paz de Dayton, en Estados Unidos, negociados bajo presión internacional, terminaron con el conflicto, pero consagraron la división de Bosnia en dos entidades, una serbia y la otra croato-musulmana, cada una con un alto grado de autonomía y unidas por instituciones centrales débiles. Incesantes querellas entre los dirigentes políticos de las tres principales comunidades bloquean todo progreso en este país que aspira a adherir algún día a la UE. Bosnia Herezegovina es un Estado especialmente complejo, compuesto por dos entidades (la Republika Srspka, serbia, y la Federación bosnio-croata), una presidencia tripartita y un Gobierno central de escasos poderes. Es uno de los países más pobres de Europa, donde el desempleo golpea a más del 40% de sus 3,8 millones de habitantes, de los cuales una cuarta parte vive bajo el nivel de la pobreza, según la ONU.