Un «Pato» que será profeta en su tierra

Por Redacción

Justo cuando acaba de conmocionar al golf mundial por su triunfo en el Masters de Augusta, Angel Cabrera participará desde hoy, y hasta el domingo, de un tradicional torneo que tiene como sede al club en el que de niño empezó como caddie.

Cabrera, de 39 años y 18 en el ranking mundial, será uno de los 140 participantes del 78vo Abierto del Centro que se desarrollará en el Córdoba Golf Club, de Villa Allende, su pueblo natal rodeado de sierras. Portador del prestigioso «saco verde´´, el «Pato» le dio un impulso inusual a este torneo que ganó siete veces, las tres últimas en forma consecutiva entre 2005/07. Si vuelve a triunfar será el más ganador del certamen.

Uno de sus rivales a vencer será Estanislao Goya, campeón del Abierto del Centro de 2008 y que con apenas 20 años se convirtió en el argentino más joven en obtener un título del Tour europeo, al ganar en marzo pasado en Islas Madeira.

También figuran Andrés Romero (45 en el ranking mundial) y Daniel Vancsik, campeón de cuatro torneos del circuito europeo, así como Eduardo Romero, también oriundo de Villa Allende, campeón del US Open Senior 2008 y convertido en el mentor del vencedor de Augusta, ya que lo apoyó económicamente en sus inicios para que pudiese competir en la elite.

«La presencia de Cabrera ha despertado un interés inusual´´, dijo a la prensa el presidente del Córdoba Golf Club, Manuel Tagle. Según ese dirigente, normalmente el torneo atrae a unas 3.000 personas en sus cuatro días de duración. «Pero ahora, con la fiebre que despertó Cabrera, esperamos a unas 8.000´´, dijo.

Cabrera llegó el martes a Villa Allende y fue recibido con todos los honores, escoltado por carros de bomberos, vehículos particulares y al grito de»dale campeón, dale campeón». Hace dos años, tuvo un recibimiento similar tras obtener su primer major, el US Open. Ahora, y en lo que fue una de las más impactantes definiciones en mucho tiempo en Augusta, Cabrera cerró la última ronda con 71 golpes, uno bajo par, para llegar al primer desempate de tres jugadores en el Masters en 22 años.

«Ahora voy por el tercer major y no voy a parar hasta que gane por lo menos cinco´´, dijo un ilusionado Cabrera. Por su triunfo en el mítico green de Augusta, Cabrera se llevó un cheque por 1,3 millones de dólares en premios.


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