Un punto olvidable

<b>Boca empató con Belgrano y estiró la diferencia, peropreocupan las lesiones de Viatri y Riquelme.</b>



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FBaires(Foto: &lt;b&gt;JR Riquelme aportó algo de claridad mientras estuvo en cancha, pero una nueva dolencia lo dejó fuera de acción y Boca lo sufrió.&lt;/b&gt; )

Boca hizo un negocio a medias en La Bombonera. Es cierto que le sacó otro punto de diferencia a sus más cercanos perseguidores y que a falta de ocho fechas para el cierre del Apertura lleva una diferencia de seis unidades. Pero ayer ante Belgrano, si bien estiró su invicto a 21 juegos, sumó preocupaciones porque se retiraron lesionados Juan Román Riquelme y Lucas Viatri (se rompió los ligamentos cruzados).

El 0-0 final sonó algo injusto porque el puntero fue quien buscó la victoria siempre. A la inversa, el Pirata no se salió de libreto, especuló en busca del punto (sólo pateó dos veces al arco) y consiguió llegar nada menos que a los 15 partidos sin conocer la derrota de visitante.

Le salieron todas en contra a Boca, más allá de que agrandó la brecha en la cima. Es que no pudo quebrar el sistema defensivo del rival, sufrió el juego brusco de los cordobeses e incluso fue perjudicado por el árbitro Diego Abal, que no le cobró dos penales (uno a Riquelme y otro a Erviti).

Para colmo perdió a Román y a Viatri (ver aparte) y esa es la mayor preocupación de JC Falcioni por estas horas. Belgrano propuso un partido muy cerrado, con marca apretada y fricción, y Boca no pudo en todo el primer período encontrar profundidad.

Sólo contó con un puñadito de chances: un cabezazo desviado a los 8 de Schiavi –de lo mejor de la cancha–, otra ‘peinada’ a los 13 de Roncaglia que nadie llegó a empujar al gol y un toque por arriba de Viatri tras un disparo de Clemente Rodríguez.

Belgrano apenas preocupó con una volea de Claudio Pérez. Todo en medio de 45’ para el olvido en el que ninguno de los dos supo quebrar la defensa rival.

El ST fue un monólogo de Boca, porque la visita, a diferencia de la etapa inicial, fue metiéndose cada vez más atrás y salió muy pocas veces. En medio del repetido machacar por parte del local, hubo tres situaciones muy claras que desactivó de manera brillante JC Olave: la primera un disparo de Riquelme, la segunda un mano a mano ante Nicolás Blandi y la última una doble atajada ante sendos disparos del Pochi Chávez y del propio Blandi.

En definitiva, a los cordobeses les salió el partido como lo habían planeado y para Boca terminó siendo un punto olvidable.


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