Un solo colegio para trabajadores sobrevivió y cumple 30 años

Está en Bariloche es el único de cuatro que existían en Río Negro. En sus tres décadas, egresaron más de 1.000 alumnos.

Redacción

Por Redacción

“Fue mi primera experiencia como docente con adultos y no solo tuvimos que estudiar mucho sino también hacer la experiencia a la par, con discusión y debate. ¿Qué podíamos proponerle a un adulto que no fuera lo de siempre? Algo fácil y corto pero contundente. Puedo decir que yo me formé aquí como docente”. Así de contundente lo planteó Mirta Escalante, que dirige el Centro de Educación Media para Trabajadores (CEMJ) desde septiembre del año pasado aunque trabaja allí desde hace 28 años, casi desde sus orígenes.

A pesar de varios intentos del gobierno provincial por cerrarlo, el CEMJ cumple 30 años este viernes. Tres décadas de vida en las que egresaron alrededor de 1.186 alumnos del secundario con la orientación de ciencias de la administración y ciencias de la salud.

El colegio nació en 1987 a través de un convenio entre el Consejo Provincial de Educación y el gremio UPCN, destinado especialmente a sus afiliados. Por eso, en un comienzo, la mayoría de los estudiantes eran trabajadores del hospital zonal. Poco a poco, la iniciativa se fue ampliando hacia otros gremios hasta que finalmente, en los 90, el único requisito fue ser mayor de 21 años ya que incluso, muchas personas desocupadas estaban interesadas.

Este tipo de escuela se creó en Bariloche sino también en El Bolsón, Cipolletti y Roca aunque solo la experiencia en esta ciudad logró sobrevivir. “Subsistimos por tesoneros porque llegó a haber un decreto que ordenaba el cierre y sin embargo, seguimos dando clases. Sacamos la comunidad educativa a la calle, la peleamos, nunca bajamos los brazos y hoy estamos celebrando estos 30 años”, advirtió Escalante.

En la crisis del 2001, fue cuando la escuela recibió más demanda y de hecho, quedó una lista de espera de 100 personas. Este año, la institución cuenta con 131 alumnos que cursan en la escuela primaria 255, de lunes a viernes de 18 a 22, “pensado en quienes tienen trabajo y una familia”. El perfil varía según cada contexto social. “La escuela no escapa a la realidad social”, coinciden los docentes.

Hoy por hoy, la mayoría son jóvenes de 21 años que “se sintieron expulsados del secundario y que jamás lograron adaptarse a la escuela nocturna”. “Pero también hay mucha gente que ha venido del campo a trabajar sin posibilidad alguna de estudiar en ese momento. O mujeres que dejaban el estudio porque quedaban embarazadas. O adultos que simplemente quieren mejorar su situación laboral o ayudar a sus hijos”, indicó Mercedes Foz, profesora de la escuela.

Y agregó: “Recibimos mucho afecto. Muchas veces nos dicen ‘uy, profe, qué cara de cansado´ y quizás, tienen tu edad y ellos también trabajaron todo el día”.

Desde el 2012, cuenta con una guardería infantil para los estudiantes que no tienen con quién dejar a sus hijos desde el año hasta los 8.

“Los estudiantes tienen una vida familiar, política, gremial, vienen con muchos saberes. Nosotros los organizamos”.

Mirta Escalante, directora del Centro de Educación Media para Trabajadores.

Datos

“Los estudiantes tienen una vida familiar, política, gremial, vienen con muchos saberes. Nosotros los organizamos”.

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