Una decisión que está en manos del Consejo de Educación

Por Redacción

CENTENARIO (AC).- ¿Cómo podría Samuel López superar los obstáculos que le genera su discapacidad visual y poder estar frente a un grupo de alumnos en una escuela primaria? ¿Quién corregiría, por ejemplo, los cuadernos y los ejercicios que plantee? ¿Cómo podría enseñar geografía?.

Para sus docentes hay una alternativa: la creación de la figura de «ayudante pedagógico». Otro docente que esté en el aula junto a Samuel y que opere sobre aquellas instancias en las que el joven no puede.

«Estamos investigando y definiendo el rol de este ayudante porque no existe en la escuela común. Por eso necesitamos que el Consejo Provincial de Educación apruebe el cargo», explicó la docente Andrea Arcuri. También reconoció que «cuanto más se demore en hacerlo más tardará Samuel en poder terminar su carrera».

Mientras tanto, desde el Instituto se realizó una modificación del plan de estudios del joven que consiste en desdoblar en dos años la materia de práctica frente al aula.

«Creemos que este es una año en el que tendremos que trabajar aspectos que Samuel no llega a dimensionar porque todavía no comenzó con la actividad concreta con los alumnos. Además necesitamos materiales especiales como mapas en relieve, hojas para que pueda escribir en braile, una impresora y un escáner también para braile, un mp3, todos elementos que lo pueden ayudar. Sin embargo es necesario que el CPE defina si quiere invertir en eso», explicó.

Entre otros puntos, desde el instituto se solicitó al consejo la designación de un equipo asesor y la asignación de una beca de estudio que cubra los gastos que la formación requiere.

También, la apertura del trámite para la elaboración del título, las modificaciones estatutarias necesarias para que, al mismo tiempo que Samuel egrese, se habilite la designación de maestros ayudantes para docentes disminuidos visuales y/o ciegos, en la modalidad común del sistema educativo.