Una dupla que invita a soñar
Landeiro y Porra, claves en el gran triunfo de los ‘rojos’.
NEUQUEN (AN).- Independiente quiere borrar con goles el mal del recuerdo del Apertura. Con gran tarea de Diego Landeiro y Orlando Porra, el “rojo” concretó una de sus mejores actuaciones en el Argentino B. Goleó a Centenario por 3 a 0. Hubo paridad hasta los veinticinco. A los 15, Porra estrelló un tiro libre en la cara externa del palo izquierdo del arco de Berra. A los 20, Ciattaglia tapó un mano a mano con Adrián Kees. A los 24, llegó el primer gol. Un rechazo en el área visitante le quedó a media altura a Landeiro, quien ensayó una acrobática tijera y engañó a Berra para poner el 1 a 0. Golazo. El equipo de Gustavo Coronel inclinó la cancha y a los 30 Berra derribó a Abadie. Penal y ejecución certera de Porra a la izquierda. A Centenario se le hizo cuesta arriba, más aún después de la expulsión de Ignacio Sánchez a los 33 por un tremendo patadón a Sebastián Flores. El segundo tiempo fue todo del local, que al igual que el domingo anterior en Madryn, generó muchísimas situaciones de gol. Matías Iturra, quien volvía luego de una larga suspensión por los incidentes del apertura, tuvo el gol a los 16, pero su disparo fue devuelto por el palo derecho. A los 20, una combinación entre Porra y Mora terminó con el tercer gol en los pies del volante izquierdo. Con uno menos, Centenario poco pudo hacer ante un Independiente que siguió creando chances claras de gol de la mano de Landeiro y de Porra. De no ser por la floja puntería de Abadie, seguramente la diferencia hubiera sido mayor.
Fue un polvorín
El partido estaba en la mira, con la “batalla campal” del Apertura todavía fresca en la memoria de la gente y los dirigentes. Antes del inicio se dio el primer cruce, que fue abortado por la policía. Hinchas de ambos equipos se arrojaron piedras. A los 20 del segundo, hinchas visitantes, ubicados detrás de la pileta del club, insultaron y a arrojaron objetos contra los que estaban en ese lugar. Nuevamente intervino la policía. Diez minutos después, dos piedras desde la popular visitante impactaron en el pecho y en la pierna derecha del línea Víctor Pavez. El partido estuvo detenido algunos minutos, pero continuó. (AN)
Una amargura difícil de digerir
BARILOCHE (AB).- En su presentación en el Clausura del Argentino “B”, Cruz del Sur sufrió una derrota difícil de digerir. Tal como le ocurrió en dos encuentros del Apertura, se quedó con las manos vacías en la última jugada. Cayó ante Deportivo Madryn por 2 a 1, anotando Lucas Bastiani el gol de la victoria en el minuto noventa. Lejos estuvo el resultado de reflejar lo sucedido en el campo de juego. Cruz del Sur se mostró como un equipo con personalidad que salió a presionar en todos los sectores. Madryn esperó con mucho oficio y cuando pudo lastimar, no perdonó. A los 8 minutos, Bruno Coppa capturó un rebote en el área y venció a Martín Marino. De ahí en más todo fue el elenco lacustre, con un José Maldonado que tuvo una tarde inspirada y fue un interrogante sin respuesta para los adversarios. Los esfuerzos “cruzados” tuvieron premio a los 33. Nicolás Gasperoni edificó una gran jugada individual, descargó para Leopoldo Cisneros quien definió con un remate potente a media altura. En el segundo tiempo, el trámite no varió demasiado. Los dueños de casa siempre tuvieron la iniciativa. La defensa “aurinegra” no titubeó a la hora de despejar la pelota a cualquier parte y el arquero Iván Bruno se fue convirtiendo en una de las figuras de la tarde. En los instantes finales, Cruz del Sur intentó arriesgar aún más y lo pagó muy caro. Se la jugó por el triunfo y se quedó con las manos vacías. En un descuido en el fondo, Nicolás Swidzinski la jugó de media chilena para Lucas Bastiani, quien enfrentó a Marino y definió con gran precisión. Esto ocurrió cuando el árbitro Gustavo Muller ya había adicionado el descuento. La amargura no tuvo límites. Todos recordaron las derrotas sufridas ante Alianza y Deportivo Roca en el pasado Apertura.