Una historia que lo persigue
Mauricio Weibel, cuyo padre desapareció durante la dictadura de Augusto Pinochet, es corresponsal de la agencia alemana DPA en Chile. También coopera con la asociación mundial Reporteros sin Fronteras y preside la Unión Sudamericana de Corresponsales.
“En 1976 hicieron desaparecer a mi padre cuando me llevaba al colegio. Yo tenía seis años y mi hermano tres. Cinco meses antes habían detenido a mi tío Ricardo. Buscaban a mi padre, que era un dirigente comunista de alto nivel, número dos del PC”, cuenta el periodista, con los ojos húmedos, durante una entrevista con “Río Negro” en la Universidad Católica de Valparaíso, Chile.
“Después del secuestro de mi viejo, en 1982, hubo una gente que estuvo involucrada que habló y confesó crímenes a la periodista Mónica González, que trabajaba en la revista ‘Cauce’. Después de eso no supe nada más. En los documentos aparece su nombre en un largo listado de gente detenida pero no aparece su ficha ni otra información. Sabemos que aparentemente lo entregaron a la DINA, pero nada más. El cuerpo de mi tío sí apareció”, dice.