Una mano francesa para la necesitada España

Renault aumentará su producción en ese país y dará más empleo



#

crisis en el viejo continente

El grupo automovilístico francés Renault va a aumentar su producción en sus fábricas españolas y crear 1.300 empleos, anunció en la última semana el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, subrayando la importancia de esta noticia en un país que sufre un desempleo récord. “En un momento en que España y los españoles necesitan buenas noticias, la adjudicación del plan industrial del grupo Renault a las plantas de nuestro país es sin duda alguna un motivo de alegría para todos”, afirmó Rajoy. “Celebramos, pues, hoy una gran noticia para la economía española y yo no he tenido tiempo de celebrar mucho en el tiempo que llevo como presidente del gobierno”, insistió un año después de su victoria electoral. España, cuarta economía de la Eurozona, está inmersa en la recesión que afecta a la mayoría de los países que integran el grupo y cuenta con más de un sujeto activo de cada cuatro en paro. El plan de Renault, que contempla un tiempo de desarrollo de diez años, permitirá “la creación de 1.300 nuevos puestos de trabajo”, subrayó Rajoy, por medio de “la fabricación de cuatro nuevos modelos de automóviles en Palencia y el incremento de un 30% en la producción de motores en Valladolid (norte) y de cajas de cambio en Sevilla (sur)”. La fábrica de Palencia, que produce el modelo Mégane, pasará a tener un volumen de producción de hasta 280.000 unidades anuales, es decir, “un 40% más que la producción actual”, explicó Renault España. Las fábricas de motores y de cajas de cambio deberían, por su parte, alcanzar 1,4 millones de unidades por año, “gracias a la mejora de la competitividad debida a la negociación”, subrayó la dirección. “El ejercicio de responsabilidad del conjunto de los empleados de Renault en nuestro país demuestra que la implantación industrial en España seguirá siendo, junto con Francia, uno de los pilares de la marca”, declaró el presidente de Renault España, José Vicente de los Mozos. El anuncio del plan llegó algunos días después de la firma de un acuerdo entre la dirección y los sindicatos UGT, CCOO y CCP para el período 2014-2016 mientras que en Francia las negociaciones siguen respecto de este tema. El “pacto social” logrado en España versa sobre los costos laborales, la flexibilidad del empleo y las ventajas sociales, “ámbitos fundamentales para mejorar la competitividad de la empresa”, había explicado entonces Renault. En Francia, donde Renault también está en conflicto con su fuerza de trabajo, se espera llegar en enero a un acuerdo similar. La dirección de la firma automotriz aseguró la semana pasada que en caso de un éxito en las negociaciones podría “comprometerse a no cerrar fábricas en Francia”. Según representantes sindicales, también condicionó la atribución de vehículos y la garantía de volúmenes de producción al acuerdo, que podría versar sobre salarios y una revisión del tiempo de trabajo. En España Renault emplea a unas 10.000 personas en cuatro fábricas: dos en Valladolid, una en Palencia y otra en Sevilla. “La industria del automóvil es un pilar de la economía española, es una de nuestras fortalezas competitivas”, recordó Rajoy. “Genera por encima del 10% del PBI industrial, es el primer exportador nacional con un 22% del total de nuestras exportaciones y da empleo a aproximadamente 250.000 personas en nuestro país”, que fue “en el 2011, por tercer año consecutivo, el segundo productor de vehículos de Europa”, adelante de Francia. Aunque no cuenta con un constructor nacional, España tiene 18 plantas de diez fabricantes: “nueve de cada diez vehículos que salen de las plantas españolas se destinan a la exportación”, sector por el que apuesta el país para compensar la caída del consumo nacional, subrayó el jefe de gobierno. Al mismo tiempo que se conocía la información sobre la inversión de Renault, el Banco de España ponía en duda el poder cumplir este año con el objetivo de déficit público del 6,3% del PBI pactado con Bruselas. El presidente de la entidad, Luis María Linde, explicó en el Senado en Madrid que el estado de la economía de su país continúa siendo “delicado”.


Comentarios


Una mano francesa para la necesitada España