Una venta bajo presión

Análisis

Por Redacción

«Para una compañía brasileña que quiere crecer internacionalmente, como nosotros, la Argentina debe ser la primera parada, particularmente en un momento de crisis/oportunidad como el que presenta el vecino país». Con estas palabras el presidente de Petrobras, Francisco Gros, oficializó ayer el avance de su empresa sobre el negocio energético en el Mercosur.

No caben dudas que el grupo Perez Companc (PC) estaba en una posición muy débil para poder negociar una operación de esta envergadura. La pesificación de la economía argentina determinó que los más de 2.500 millones de dólares de deuda que tenía la empresa se tornen impagables en su moneda de origen. Y es esta la «oportunidad» a la que hace referencia Gros: los pasivos que presenta el grupo PC y las necesidades de liquidez para poder cumplir con sus compromisos de corto plazo.

Analistas del sector coinciden en señalar que los 1.100 millones de dólares que ofrece Petrobras es un valor contable bajo, en función de los activos que presentan las empresas energéticas del grupo PC. Pero el «costo de oportunidad» es lo que también hace al precio final de una firma como ésta.

«Las posibilidades eran dos: o arriesgábamos el futuro de los dos negocios troncales que tenía el grupo (energía y alimentos) en pos de levantar pasivos del orden de los 2.500 millones de dólares, o cancelábamos parte de los mismos entregando uno de ellos. Optamos por esta última alternativa», confesó una alta fuente de la empresa Molinos Río de la Plata.

El ejecutivo consultado también aseguró que no está dicha la última palabra en este acuerdo de venta ya que la misma «está supeditada a la refinanciación de bonos por algo más de 950 millones y de la deuda bancaria que hoy tenemos, que supera los 1.000 millones de dólares».

Pero el «buen negocio» que presentó Petrobras también genera dudas. El aumentó de la exposición del grupo brasileño en el país, no es bien visto por los inversores; ayer el papel cayó ayer cerca del 4% en San Pablo. Pero Gros va por más, y ahora busca tomar el control de la petrolera Santa Fe. Otra apuesta que, sin dudas, genera mayor incertidumbre en el mercado.

Javier Lojo