Violador estaba en pabellón común y fue violado

Lo denunció su defensor. Ocurrió en la U11. El detenido aseguró que sufría hostigamientos.

Por Redacción

CIPOLLETTI

CIPOLLETTI (AC).- José Antonio Zapata, el hombre conocido como “el criminal de las rutas” por los violentos delitos que cometió con idéntica modalidad entre 2011 y 2012, fue abusado sexualmente en la Unidad 11 de Neuquén, donde cumple una sentencia de 18 años de prisión. La semana pasada admitió haber sufrido ultrajes por parte de otros detenidos y su defensor radicó la denuncia en una fiscalía neuquina. Estaba alojado en un pabellón común, no en el de condenados por delitos sexuales, y era constantemente hostigado, según le relató a su abogado.

Zapata tiene 35 años y fue condenado en Neuquén por un abuso sexual seguido de robo en la zona del tercer puente. En junio pasado, la Cámara Segunda de Cipolletti le aplicó otros 10 años de prisión por el violento asalto que padeció un matrimonio de Cinco Saltos cuando salía de vacaciones hacia Mendoza. Sobre él también pesan las acusaciones por el homicidio del odontólogo Héctor Parlanti; por una seguidilla de violaciones en la zona del tanque de agua del DPA en la Ruta 151 y por el asalto y la posterior violación de una turista cordobesa que circulaba junto a su pareja por la Ruta 6, en el acceso norte de Roca. En la mayoría de los hechos Zapata actuó junto con su sobrino, que en ese momento era menor de edad.

En 2009, el mismo hombre terminó de cumplir una condena de 10 años de cárcel por una emboscada, robo y violación idénticos a los ocurridos en 2011 y 2012, que perpetró en Fernández Oro en febrero del año 2000. Tras su última detención, Zapata escapó dos veces y fue recapturado.

Cuando le impusieron 18 años por el hecho de Neuquén quedó alojado en la U11 del Parque Industrial. En un primer momento lo enviaron a un pabellón especial para condenados por delitos sexuales pero en mayo de este año, cuando enfrentó su segundo juicio en Cipolletti, se quejó del trato que recibía por parte de los penitenciarios. Los jueces de la Cámara Segunda interpelaron a los agentes de la U11 y les pidieron que, al menos, le colocaran las esposas con “más cuidado” porque Zapata tenía las muñecas marcadas.

En un aparente acto de represalia, después del juicio en Cipolletti, el criminal de las rutas fue enviado a un pabellón común, donde según los “códigos” carcelarios los detenidos por delitos sexuales sufren normalmente ultrajes y hostigamientos. El viernes de la semana pasada, el defensor público Juan Pablo Piombo denunció el abuso en una fiscalía de Neuquén y solicitó medidas para que en el penal resguarden la integridad de Zapata, quien en poco tiempo enfrentará el juicio por el crimen del odontólogo Parlanti en la Cámara Primera de Cipolletti.