Vivir en Las Perlas: lejos de todo, sin servicios y sin respuestas

Sus habitantes conformaron un Plenario Intervecinal para visibilizar la problemática y gestionar soluciones. Dependen de Cipolletti. Piden ser declarados municipio para poder contar con agua, gas, luz, cloacas, transporte y seguridad.



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En el paraje está ubicado a 20 kilómetros de Cipolletti. Viven 17.000 personas. Costa Esperanza es el barrio más poblado, lo habitan 900 familias. (FOTOS: Juan Thomes)

En el paraje está ubicado a 20 kilómetros de Cipolletti. Viven 17.000 personas. Costa Esperanza es el barrio más poblado, lo habitan 900 familias. (FOTOS: Juan Thomes)

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Las calles de tierra son una complicación cuando llueve.

Las calles de tierra son una complicación cuando llueve.

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Reclaman un centro de salud y un médico de guardia.

Reclaman un centro de salud y un médico de guardia.

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Sólo el 50% del poblado tiene red de energía eléctrica.

Sólo el 50% del poblado tiene red de energía eléctrica.

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Los vecinos se quejan de un transporte público ineficiente.

Los vecinos se quejan de un transporte público ineficiente.

Vivir en Las Perlas “es sufrido”, aseguran sus habitantes. La escasez de servicios básicos es una de las principales características que representa al paraje cipoleño. Las falencias en cuanto al acceso del agua potable, energía eléctrica y a la salud pública son las problemáticas más comunes. Más de 17.000 habitantes atraviesan realidades distintas, la mayoría de las personas que viven allí reclaman año a año mejoras en la calidad de vida.

La lucha permanente gira en torno de la municipalización, ya que para ellos, ese sería el camino para obtener soluciones.

Las familias viven expuestas al peligro: en los diferentes sectores se observan decenas de postes con cables de luz colocados de manera irregular ya que es la única forma de acceder a la energía eléctrica. Sólo el 50 por ciento cuenta con el servicio regularizado, el resto se las ingenia como puede para tener luz. “Tortoriello hacete cargo!! En emergencia eléctrica, riesgo de muerte” alerta una frase escrita en la parada de colectivo. Pegado a este mensaje se lee “Costa Esperanza”, el nombre de uno de los barrios más poblados del paraje.

Allí viven alrededor de 900 familias, esta cifra lo transforma en el sector más poblado del lugar. Sus habitantes han encabezado innumerables reclamos a lo largo de los últimos años. En verano piden el acceso al agua potable y en invierno la regularización de energía eléctrica ya que es una de las formas que utilizan para calefaccionarse.

Los reclamos de ellos se suman al del resto de la población. La falta de respuestas por parte de las autoridades provinciales y municipales los llevó a conformar un Plenario Intervecinal que está representado por ocho delegados que fueron elegidos en cada barrio. El grupo creado en el 2017 se encarga de visibilizar cada necesidad.

En junio de este año presentaron un recurso de amparo para exigir al sistema de Salud el acceso a este derecho. Lilia Larrondo, habitante de las 33 hectáreas, fue una de las mujeres que integró este pedido. En sus manos sostiene una carpeta en la que guarda todos los documentos elevados a la justicia. “El sistema de Salud no cumple con el diagrama original. Tuvimos que presentar un recurso de amparo porque los doctores atienen solo una determinada cantidad de turnos. Hay una falta total de atención, de respeto hacia el ser humano”, reclamó.

Pese al pedido que se realizó ante la justicia, aún existe la escasez de profesionales que atiendan las necesidades de los habitantes. Lilia asegura que no cuentan con un médico de guardia las 24 horas ni con una ambulancia en óptimas condiciones.

El sistema de Salud no cumple con el diagrama original. Tuvimos que presentar un recurso de amparo porque los doctores atienden solo una determinada cantidad de turnos. Hay una falta total de atención, de respeto por hacia el ser humano".

Lilia Larrondo es vecina del paraje.

Es por eso que iniciaron gestiones con el SIEN (el servicio de emergencias de Neuquén) para que pueda brindarles atención en caso de urgencias. “Vienen en caso de código amarillo o rojo”, explicó junto a Carlos Monteira, vecino del barrio Puente Santa Mónica. “Por la tarde el Centro de Salud solo tiene un paramédico y una enfermera”, reclamó. El hombre explicó que este año, ocurrieron tres o cuatro accidentes y la ambulancia tardó “más de dos horas” en llegar ya que su salida era desde Cipolletti.

A esta problemática se le suma el suministro de agua potable. Sólo un sector cuenta con el servicio brindado por Aguas Rionegrinas. El resto de los barrios cubre esta necesidad a través redes, perforaciones, bidones y camiones cisternas, este último distribuido por el municipio. “Nosotros le hacemos saber al DPA (Departamento Provincial de Agua) la necesidad y la urgencia de contar con un plan director para el servicio de agua potable.

Eso lo maneja la provincia”, remarca el delegado municipal Eduardo Martínez. Más allá de esto, el abastecimiento del líquido vital sigue siendo uno de los principales pedidos.
Frente a todas las problemáticas, Carlos asegura que la solución a todo esto sería la municipalización de Las Perlas. “Fue muy duro para nosotros la intendencia de (Aníbal) Tortoriello. No tenemos llegada a él, el diálogo es con el delegado municipal. Nosotros queremos la municipalización, tenemos el derecho a elegir a nuestras autoridades”, sentenció.

El transporte de pasajeros, otra complicación para los perlenses
Los vecinos del lugar aseguran que las frecuencias no se respetan y que las unidades presentan problemáticas debido a la antigüedad de las mismas.
“Se llega tarde a todos lados, no podes cumplir horario”, reclama Cristina Benavídez. La mujer asegura que la empresa no cumple con los horarios estipulados para circular por el paraje, y que ponen a disposición unidades “viejas” que perjudican la llegada a los destinos, además del valor del pasaje que alcanza los 27 pesos.

La mujer describió en breves palabras lo que significa estar radicado a 20 kilómetros de Cipolletti. “Vivir en Las Perlas no es fácil. No tenemos gas, el invierno es re difícil., Si llueven muchos días los colectivos no entran por el estado de las calles, el sistema de Salud es malísimo porque tenemos médicos de vez en cuando y en ciertos horarios. Los políticos vienen, hacen promesas y después se olvidan de nosotros”.

El municipio apunta a la urbanización ordenada

“Es la primera gestión (municipal) que comienza a intervenir. El Estado tiene que ayudar a esa gente y es lo que hemos hecho”, remarcó el intendente Aníbal Tortoriello. El actual mandatario enumeró las mejoras que llevaron al paraje durante los cuatros años de mandato. Mencionó la regularización de la energía eléctrica en más de la mitad de los hogares que conforman Las Perlas, la mejora de calles, la instalación de redes de agua y la flota de vehículos destinados a trabajar en el sector.
El mandatario recordó que, cuando asumió la intendencia, la presencia del municipio era diferente. Había un delegado municipal que “iba tres veces por semana”, y agregó que la atención que se le daba a los habitantes era “casi nula”. “Todo se hacía de manera precaria y esporádicamente. Hoy hay un camión recolector de manera permanente, un camión regador y una maquina motoniveladora, además del plantel de 15 personas que están ocupándose de todos los servicios”, detalló.
Además de esto, Tortoriello mencionó la regularización de energía eléctrica en más del 50 por ciento del paraje, la instalación de redes de agua y la creación del Plan Director que busca proyectar el ordenamiento del paraje en cuanto a la urbanización y la instalación de servicios básicos como luz, agua y cloaca.
“No es menor el Plan Director porque es la primera vez que el municipio toma las riendas de todos los servicios. Hace un diseño de urbanización que regulariza lo que ya está y además permite abrir la urbanización a nuevos loteos de manera ordenada”, remarcó.
Por último, el mandatario dio su punto de vista con respecto a las demandas de los perlenses. “La gente que vive en Las Perlas decide radicarse allí con conocimiento de las condiciones de vida. No tienen un número catastral, no son contribuyentes. Son conscientes del lugar que van a vivir. Así fue desde que nació Las Perlas. El estado no intervino jamás pero nosotros estamos presente”, expresó.

Las gestiones ante el gobierno provincial

“Vivir en Las Perlas es sufrido, me pongo en el lugar de la gente y entiendo las problemáticas de ellos. Quiero hacer todo lo que esté a mi alcance”, aseguró el delegado municipal, Eduardo Martínez. Según su punto de vista, el municipio llevó mejoras a la población en los últimos años. Algunos de los trabajos que se hicieron, explica, están relacionados a Servicios y Obras Públicas.
Además del relleno de calles internas, de la regularización de la recolección de residuos y el aumento de frecuencia del transporte de pasajeros, Martínez explicó que mantienen reuniones con provincia para visibilizar las principales demandas de los habitantes.
Por otro lado, explicó que hace casi dos años, desde que fue designado como delegado, solo cuatro sectores del paraje contaban con la conexión regular de energía eléctrica. Ahora, el 50 por ciento de la población cuenta con el servicio que brinda Edersa.
“Vivir en Las Perlas es sufrido. La municipalidad está decidida a darle más empuje. La idea es hacer las mejoras posibles para el sector”, remarcó el delegado.


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