Voluntariado para defender a los que no tienen voz

Por Redacción

Hace poco más de un año un grupo de barilochenses decidieron reunirse para crear la Fundación Canina Bariloche. Juntos cuidan y alimentan, gracias a donaciones, a unos 500 perros que, en su mayoría, fueron rescatados del maltrato.

“En mi casa tengo a 30 perros”, comenta el presidente de la organización, Mauricio Calvi, acerca del compromiso asumido con los animales. Explica que el trabajo es totalmente voluntario y que se realiza en forma coordinada con otras asociaciones de la ciudad.

Mauricio llegó a Bariloche desde Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. “En el campo los animales son como tus hermanos”, dice acerca de la estrecha relación que mantiene con ellos. Para él son parte de su vida y confiesa que al llegar le resultó “impresionante” los niveles de maltrato animal que abundan en la región.

En su caso, todo comenzó con el rescate de una labradora. “Te vas enganchando”, describe acerca de una labor que terminó con varios perros más bajo su cuidado.

Su sueño es poder contar con un predio de una hectárea para la Fundación. Ya tiene todo planeado. “Lo dividimos en cuatro y lo mantenemos todos juntos”, asegura sobre el trabajo mancomunado. Comenta que Bariloche podría contar con un lugar único para afianzar una veterinaria, una cocina, una cámara frigorífica y un quirófano de castración para el control de la fauna urbana y la mejora de la imagen de la ciudad.

“Estamos haciendo el trabajo que le correspondería al municipio”, enfatiza acerca de las políticas públicas que, según interpreta, son inexistentes y afectan también a la salud pública de una población que convive con una problemática histórica.

“Hacemos una acción social gratis. Pongo mi camioneta para ir a castrar dos o tres perros de gente que no tiene movilidad”.

Mauricio Calvi acerca de la importancia de la esterilización.

Datos

“Hacemos una acción social gratis. Pongo mi camioneta para ir a castrar dos o tres perros de gente que no tiene movilidad”.

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