«Voy a batir el récord de Saúl Ubaldini»
El sindicalista quiere torcerle la mano al gobierno para que frene al ajuste y pone más presión. Promete nuevos paros si no cambia la política económica. Dijo que "hay un vacío de poder en el gobierno" y criticó a "Chacho" Alvarez.
BUENOS AIRES.-El titular de la CGT-Disidente, Hugo Moyano, reiteró ayer su llamado a una desobediencia fiscal, si el gobierno no modifica el rumbo de la economía y aseguró que está dispuesto a realizarle a Fernando de la Rúa más paros que las 13 huelgas que Saúl Ubaldini le hizo al ex presidente Raúl Alfonsín.
«Voy a batir el récord de Saúl», subrayó en conferencia de prensa, aunque aclaró que está dispuesto a dialogar con la administración de la Alianza.
Moyano opinó que «hay un vacío de poder en el gobierno» y criticó con dureza al vicepresidente Carlos Alvarez y al ministro de Salud Héctor Lombardo, por la desregulación de las obras sociales.
El jefe de los rebeldes se refirió a esas cuestiones luego del Comité Central Confederal de su sector, que ratificó la huelga nacional del próximo viernes, junto a la CGT-Oficial y la Central de Trabajadores Argentinos.
Según el camionero, el gobierno de Fernando De la Rúa impulsa los cambios en las obras sociales porque «están preparando el negocio para entregárselo a los capitales extranjeros».
Las dos CGT consideran que Lombardo, con quien negociaron, les ocultó las verdaderas intenciones del gobierno, de desregular por decreto las obras sociales.
Cruce entre Llach y Ruckauf
Por otra parte, y de cara al paro del viernes, el ministro de Educación, Juan Llach, y el gobernador de Buenos Aires, Carlos Ruckauf, quedaron involucrados ayer en una polémica, a raíz de la eventual participación de los docentes en la medida de fuerza.
Llach afirmó que la decisión de Ruckauf de no descontar el día a los maestros que adhieran a la huelga es «casi una invitación a parar».
El bonaerense recogió el guante y no hizo esperar su respuesta: «mi amigo Llach no se tiene que poner nervioso porque sabe que tanto a él como al Presidente (Fernando de la Rúa) lo estamos ayudando».
«Pero ojo, tampoco puede pedirme que actúe en contra de mis convicciones. En esa tarea ya fracasó el ex presidente (Carlos) Menem», afirmó para defender su posición de no descontarle el día a los maestros.
Llach prefirió «no hacer juicios tan políticos» cuando se le preguntó si consideraba que Ruckauf se había puesto del lado de los docentes olvidando su rol de gobernante, pero aseguró que, más allá de que el mandatario está en «su derecho» de tomar ese tipo de resoluciones, discrepa «con esa actitud».
«Me parece que anunciar eso tres días antes del paro es casi una invitación a parar», sentenció Llach, al ingresar a la Casa de Gobierno para participar de la reunión de gabinete de los días martes.
El gobernador sostuvo que considera que el viernes «es un día laborable» y que espera los trabajadores docentes «cumplan con su tarea».
Dijo, sin embargo, que «sería injusto que a aquellos que falten por ejercer un derecho constitucional se les descuente el día». Las principales centrales del magisterio, entre ellos los estatales de CTERA y los privados del SADOP anticiparon que se plegarán a la huelga del viernes próximo sin dictar clases y cuestionaron duramente a Llach por sus advertencias de que iba a pedir a los gobiernos provinciales que no les paguen el día de huelga y de opinar que con esa medida «crecía el desprestigio de los gremios docentes».
Jugada difícil para Terragno
Un duro cruce sobre el ajuste en los gastos estatales dispuesto por el gobierno espera hoy en el Senado al jefe de Gabinete, Rodolfo Terragno, si se concreta, tal como está previsto, su presencia en el recinto para brindar su informe mensual.
La visita del funcionario se podría transformar en el primer escenario pos ajuste y, en consecuencia, serviría de termómetro para medir qué actitud pública asumirá el bloque del PJ.
Terragno también puede encontrarse con dificultades con los miembros de la Asociación de Personal Legislativo (APL), que hoy adherirán al paro del gremio bancario y que se han mostrado muy combativos para expresar su crítica al ajuste.
Si bien el jefe de Gabinete ya había elegido tema sobre el cual disertar, los justicialistas pidieron que se trate como eje de la sesión especial la reducción de gastos, reclamo que fue receptado por Terragno.
Sin embargo, anoche nadie en el Congreso se atrevía a asegurar definitivamente que la visita del funcionario se concretará hoy.
No sólo porque la reunión de presidentes de bloque se postergó para hoy, sino porque además muchos consideran que el clima en el Congreso aún está muy caldeado como para que se produzca la presencia de Terragno.
Desde el PJ piden juicio político a la Corte
BUENOS AIRES.- Un grupo de diputados justicialistas pidió ayer iniciar juicio político a los integrantes de la Corte Suprema, por el aval dado a la rebaja de sueldos de empleados estatales llevada adelante por el gobierno.
Si bien el proyecto tuvo el guiño de las jefatura del bloque, el proyecto carece de las firmas de los integrantes de su mesa de conducción.
El principal argumento para el pedido de juicio político es la «inconstitucionalidad» del fallo de la Corte Suprema a favor del decreto de Carlos Menem que recortó los salarios del sector público en 1995.
La iniciativa fue redactada por el justicialista Oraldo Britos. El proyecto pide iniciar juicio político a los ministros de la Corte Suprema (Julio Nazareno, Carlos Fayt, Augusto César Belluscio, Eduardo Moliné O»Connor, Guillermo López, Adolfo Vázquez, Gustavo Bossert, Antonio Boggiano y Enrique Petracchi) y al procurador general de la Nación, Nicolás Becerra, quien también se manifestó a favor de la constitucionalidad del decreto de rebaja de los sueldos de 1995.
«Algunos después de visitar Olivos cambiaron de opinión», ironizó Britos, en referencia a los integrantes del Tribunal Supremo.
Sin embargo, el diputado justicialista fue incapaz de eludir una autocrítica a la gestión de Menem, que a lo largo de su mandato contó con el apoyo de la mayoría de la Corte Suprema. De hecho, tras repasar el uso de decretos durante el período democrático, Britos afirmó en los fundamentos del proyecto que «en los últimos diez años el presidente se apropió más de 400 veces de la voluntad legislativa nacional». (DyN)