Curazao seduce a los argentinos y se consolida como un Caribe diferente

La isla registró un récord turístico en 2025 y los viajeros argentinos fueron protagonistas del crecimiento. Playas, arquitectura, clima estable y una identidad propia impulsan a Curazao como uno de los destinos más buscados del Caribe.

Redacción

Por Redacción

Curazao creció un 13% en turismo durante 2025 y los viajeros argentinos fueron protagonistas del récord.

Playas de arena blanca, mar turquesa, casas de colores y una temperatura cálida durante casi todo el año. Curazao parece tener todos los ingredientes clásicos del Caribe. Pero hay algo más que la vuelve distinta: una mezcla de culturas, arquitectura, historia y paisajes que la alejan de la postal repetida y la convierten en uno de los destinos que más crece entre los argentinos.

La isla del Caribe sur vivió en 2025 un año récord. Registró un crecimiento interanual del 13% en la cantidad de turistas hospedados respecto de 2024 y alcanzó cifras históricas para el destino. En ese crecimiento, Argentina tuvo un papel clave. Durante 2025 viajaron a Curazao 22.935 argentinos, un 139% más que el año anterior, cuando habían llegado menos de 10.000 visitantes.

«Argentina se ha convertido en uno de los mercados con mayor crecimiento y proyección para Curazao», aseguró Muryad de Bruin, director de la Oficina de Turismo del destino.

Con playas, arquitectura colorida y clima estable, la isla gana cada vez más protagonismo entre los argentinos.

Las proyecciones indican que esa tendencia seguirá en ascenso. Para 2026, la isla espera recibir cerca de 29.000 turistas argentinos, una cifra que confirma la importancia estratégica del mercado local para el crecimiento del destino.

Elaine Francisa, gerente regional de Sudamérica de Curazao, explicó que este fenómeno forma parte de un movimiento más amplio, en el que varios países de la región comienzan a descubrir a la isla como una alternativa diferente dentro del Caribe.


Más que sol y playa


Curazao forma parte de las llamadas islas ABC, junto con Aruba y Bonaire. Se encuentra entre ambas, tiene 444 kilómetros cuadrados, unos 150.000 habitantes y más de 35 playas.

Una de sus principales ventajas es climática: está fuera del cinturón de huracanes, mantiene una temperatura promedio de 27 grados y ofrece más de 300 días de sol al año. Además, no suele verse afectada por el sargazo, un problema que impacta en otros destinos del Caribe.

Fuera de la zona de huracanes y con más de 300 días de sol al año, Curazao se posiciona como una alternativa distinta dentro del Caribe.

Esa combinación permite que Curazao se promocione como un destino ideal para visitar en cualquier momento del año, sin depender tanto de la temporada alta. Las playas son uno de sus grandes atractivos. Hay opciones para todos los gustos.

Las más concurridas y con mayor infraestructura son Jan Thiel Beach y Mambo Beach, con restaurantes, bares, música y actividades. Para quienes buscan postales más impactantes aparecen Kenepa Grandi, Cas Abao, Playa Jeremí y Porto Marí, con aguas transparentes y paisajes de película.

Y también están las playas más ligadas a la vida cotidiana de la isla, como Piskadó, Santa Cruz, Director’s Bay y Daaibooi, donde la experiencia resulta más tranquila y local.


Una ciudad de colores frente al mar


Pero Curazao quiere dejar de ser vista solo como un destino de playa. Su capital, Willemstad, es una de las imágenes más reconocibles del Caribe. Su área histórica, el centro y el puerto fueron declarados Patrimonio Mundial por la Unesco gracias a una arquitectura singular, con edificios de influencia holandesa pintados en tonos pastel que se reflejan sobre el agua.

La ciudad está dividida por la Bahía de Santa Ana. De un lado aparece Punda, el sector comercial más antiguo, famoso por sus fachadas coloridas y sus calles llenas de movimiento. Del otro, Otrobanda, un distrito más residencial y moderno, que en los últimos años ganó protagonismo con hoteles, galerías y propuestas gastronómicas.

Ambos sectores están conectados por dos puentes emblemáticos: el puente Juliana, para vehículos, y el famoso puente flotante Reina Emma, que se abre para permitir el paso de cruceros y barcos de gran porte.

Willemstad, la capital de Curazao, combina historia, cultura y una de las postales más reconocidas del Caribe.

Más conectividad y mejores perspectivas


El crecimiento de Curazao entre los argentinos también se explica por la conectividad aérea. Actualmente se puede llegar con Copa Airlines vía Panamá, con Avianca vía Bogotá y con LATAM a través de Lima, gracias a un vuelo estacional que continuará hasta marzo de 2026.

En un contexto en el que cada vez más viajeros buscan destinos con identidad, experiencias locales y paisajes menos masivos, Curazao parece haber encontrado su diferencial. Tiene mar, playas y calor, pero también una ciudad vibrante, historia, cultura y una personalidad propia que la distingue dentro del Caribe.


Curazao creció un 13% en turismo durante 2025 y los viajeros argentinos fueron protagonistas del récord.

Playas de arena blanca, mar turquesa, casas de colores y una temperatura cálida durante casi todo el año. Curazao parece tener todos los ingredientes clásicos del Caribe. Pero hay algo más que la vuelve distinta: una mezcla de culturas, arquitectura, historia y paisajes que la alejan de la postal repetida y la convierten en uno de los destinos que más crece entre los argentinos.

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