Vuelven a adjudicar el acueducto de Río Colorado



Trascendió como la obra más grande en la historia de La Pampa. Pero el contrato con la empresa constructora debió ser rescindido en diciembre del año pasado debido a los incumplimientos. Para los dirigentes políticos y especialistas hídricos opositores de La Pampa, es el "desenlace de un fracaso anunciado". Los ex trabajadores manifestaron durante 45 días.

SANTA ROSA, LA PAMPA (Especial para Río Negro).- En estos días se abrirá otro capítulo en la historia de la obra más promocionada por el gobierno pampeano y mas criticada por los sectores opositores: deberá adjudicarse nuevamente la construcción del Acueducto del Río Colorado ante los reiterados incumplimientos del adjudicatario, el empresario Victorio Américo Gualtieri, hoy en concurso de acreedores en el juzgado de Dolores, provincia de Buenos Aires.

Para el gobernador pampeano Rubén Hugo Marín, "el saldo es de incomodidad, sobre todo cuando se tiene que rescindir un contrato de la Administración Pública". Así lo manifestó en una entrevista exclusiva para este medio, agregando que "el perjuicio que tiene La Pampa es la demora, de unos cinco meses, que lleva la obra".

La historia comenzó a mediados de 1998, cuando el gobierno pampeano adjudicó la faraónica obra presupuestada en 180 millones de dólares, cuyos fondos provienen de la Nación y se pagarán en 10 cuotas anuales de 18 millones.

Victorio Américo Gualtieri se quedó con la adjudicación presentando un presupuesto sensiblemente menor – 132 millones-. Para el mandatario pampeano, el empresario reunía los mejores requisitos, tanto financieros como en sus antecedentes. Luego Gualtieri acordaría con el gobierno provincial aumentar el caudal de extracción de 1, 3 metro cúbico por segundo a 2 metros, asegurándose la diferencia.

Las especificaciones técnicas indican que la gran obra (desarrollada hoy en un 30%) contempla la construcción de un acueducto troncal que parte de Pichi Mahuida, tomando el agua del Río Colorado, única fuente superficial permanente que dispone en condominio la provincia, hasta General Pico, en un tramo de 396,35 km. De allí se desprenderán 5 ramales secundarios, alimentados por el acueducto troncal, alcanzando así 635 km., incluyendo 13 estaciones de bombeo secundario.

De esta manera comenzaría a solucionarse el mayor impedimento para satisfacer las demandas de agua potable y su uso en la ganadería, riego intensivo e industrias: la carencia de recursos hídricos naturales. A ello se suma un clima continental donde prevalecen las regiones áridas y semiáridas.

Los casi 300.000 habitantes de esta provincia consumen el agua de los escasos recursos hídricos subterráneos, en su mayoría afectados por exceso de flúor y arsénico y la sobrecarga de sales.

Los sectores opositores de la provincia manifestaron su disconformidad desde un principio, atribuyéndole al gobierno provincial la responsabilidad absoluta sobre los perjuicios económicos que esta cuestión pueda ocasionarle a La Pampa. Afirman que las adjudicaciones sospechosas son una constante de Victorio Gualtieri en todo el país, enfatizando que ésta es un emblema de lo que han sido las empresas ligadas al ultramenemismo.

El gobernador Marín contraataca: "la oposición no se opuso a Gualtieri, se opuso al Acueducto", y afirma contundente "lo que pasó con Gualtieri es lo que pasó con la mayoría de las empresas argentinas, la que no se asoció con firmas extranjeras, desapareció. Acá no nos han acompañado, como no lo hicieron nunca, lo de Gualtieri fue una excusa para justificarse de una obra que la sociedad pampeana estaba esperando desde hace muchos años".

Claudia Camiletti

Los obreros fueron los que más perdieron

Más allá de los avatares políticos que recorrió la construcción del acueducto, lo cierto es que los ex trabajadores resultaron sumamente perjudicados. Alrededor de 150 obreros reclaman, parte de ellos acampando frente al Centro Cívico, el trabajo realizado y no pagado (en total 500.000 pesos). Les adeudan tres quincenas, el aguinaldo, vacaciones y el fondo de desempleo. El empresario Gualtieri dice "de mi bolsillo no van a ver un peso. El gobierno de La Pampa me quitó la obra y se quedó con la plata que era para pagarles a ustedes". Cabe recordar que el mismo día que se habían firmado los cheques, el Banco Nación embargó las cuentas de Gualtieri, impidiendo los pagos.

Sobre esta situación el gobernador Marín se lamentó por los trabajadores pero afirmó "es un problema de ellos con la empresa que los contrató. Nosotros pondremos nuestra buena voluntad para que la empresa que resulte adjudicataria del resto de la obra los contrate, por su experiencia".

Multas por 400.000 pesos

El gobernador Rubén Hugo Marín firmó el decreto rescindiendo el contrato con el empresario el 4 de diciembre de 2000. Se basó en los constantes incumplimientos que acumularon multas por 400.000 pesos. Gualtieri presentó entonces un recurso de reconsideración afirmando que las sanciones estuvieron mal aplicadas.

Finalmente, el empresario presentó la primera semana de febrero el pedido de concurso de acreedores en el Juzgado Civil y Comercial Uno de Dolores, provincia de Buenos Aires, a cargo de la doctora Alicia Méndez de Macchi. Con el asesoramiento del ex ministro de economía Roque Fernández, Gualtieri argumenta que el Estado le debe 400 millones de pesos por obras de Capital Federal y el acueducto del Río Colorado. En septiembre de 2000 la empresa fue desbancarizada y luego de fallidos intentos de asociación con la firma italiana Torno Spa Internazionale, se quedó sin la obra pampeana. Otros datos para agregar sobre los sugestivos movimientos de Gualtieri: según versiones periodísticas que están siendo investigadas por el Banco Central, a mediados del año pasado mantenía un pasivo cercano a los 260 millones de pesos, pese a lo cual el Banco Provincia de Buenos Aires le otorgó un préstamo de 47 millones, además de préstamos a sola firma por 108 millones, como si fuera un descubierto en cuenta corriente.


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