Vuelven a investigar a un médico acusado de mala praxis
La Cámara del Crimen revocó el sobreseimiento al profesional y pidió que la causa pase a un nuevo juez. Un diagnóstico equivocado habría derivado en la muerte de una mujer.
Vuelven a investigar a un médico acusado de mala praxis
La investigación de la muerte de Graciela Margarita Prado tendrá un nuevo giro tras el sobreseimiento del médico acusado de negligencia horas antes de que presentara un problema cardíaco. El hecho ocurrió el 7 de abril de 2015 en la guardia del Sanatorio del Sol.
La Cámara Primera del Crimen decidió revocar el sobreseimiento a favor de Ignacio Paz y ordenó continuar con la investigación del caso que le imputó la fiscalía. Durante la audiencia de apelación la querellante, hija de la víctima, señaló que no se dejó constancia del ingreso ni de los síntomas que presentaba Prado durante su paso por la sala de guardia.
La joven destacó que su madre se quejó por un “dolor fuerte en el pecho” y acudió al centro médico, donde fue atendida por Paz. Según explicó, Prado era hipertensa y el médico no realizó un electrocardiograma, no le tomó la presión, ni ordenó una placa de tórax ni análisis de enzimas.
En su relato, la mujer indicó que se diagnosticó gastritis y derivaron a la víctima a su casa con una indicación de “ranitidina”. Prado falleció 33 horas después de la consulta.
“La sola muerte de la señora indica que hubo mala praxis en la guardia del Sanatorio del Sol”, remarcó la querella y aportó un estudio hispatológico que “dice que el 90 por ciento de la arteria estaba tapada. No se le hizo ningún estudio, los que son considerados según protocolos médicos necesarios en pacientes de mas de sesenta años”.
El fiscal Martín Lozada acompañó el pedido de revocatoria del sobreseimiento a Paz y consideró que el accionar fue “negligente”, por no realizar las prácticas médicas que correspondían “que habrían manifestado el mal cardiológico que le causó la muerte a la víctima”.
También hizo referencia al informe del perito médico de la Corte Suprema, quien indicó que el proceder “no fue acorde a los protocolos médicos”.
La defensa en cambio señaló que Prado ingresó a la guardia por dolor abdominal y que, en base a ese cuadro, no presentó una “dolencia coronaria”. Dijo que el diagnóstico quedó asentado en el libro de guardia y que en los análisis histopatológicos “no se evidencian hallazgos cardíacos” vinculados a un infarto de miocardo.
La Cámara resolvió la existencia de una caso de “mala praxis” ya que el médico de guardia “no realizó las prácticas médicas elementales y lógicas para prevenir el desenlace fatal”. Además requirió apartar al juez de la causa y designar a otro para continuar con la investigación y llegar a juicio.