Zapatero anuncia impuesto a los ricos antes de crucial votación
Diputado catalán podría definir la suerte del ajuste y su gobierno
MADRID (AFP).- El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. anunció ayer que presentará en breve un nuevo impuesto para los ricospero “no afectará al 99,9% de los españoles”, tras haber incomodado al país con su plan de austeridad que afecta a los salarios de los funcionarios y a los jubilados. De hecho, el voto de un diputado catalán podría definir hoy la suerte del ajuste presupuestario y su futuro político. “El gobierno tiene el objetivo de pedir un esfuerzo a los ciudadanos que tienen una alta capacidad económica en nuestro país”, dijo Rodríguez Zapatero en una sesión plenaria de preguntas al gobierno en el Parlamento. Este “esfuerzo de solidaridad” pedido a los ricos, del que el gobierno “evalúa” sus modalidades, será anunciado en las “breves semanas”. El “99,99%” de la población quedará exento del impuesto, añadió La semana pasada, el gobierno socialista aprobó un paquete de medidas de austeridad complementarias para 2010 y 2011 por un valor de 15.000 millones de euros para intentar sanear sus cuentas públicas. Una de las disposiciones prevé la reducción de salarios de funcionarios en un 5% de promedio desde junio, y posteriormente su congelamiento en 2011. Otra medida impopular prevé la congelación de la revalorización de algunas pensiones en 2011. Las nuevas medidas de austeridad será sometidas hoy al parlamento, donde el partido socialista sólo dispone de mayoría relativa. El voto de un diputado de Cataluña será decisivo en la sesión y una derrota complicaría el futuro del presidente español El gobierno cuenta con 169 escaños en la Cámara, pero 168 diputados de la oposición han anunciado que votarán en contra. Entonces será el voto de un diputado de la coalición naciinlaista catalana Convergencia i Unió (CIU), el que decida la suerte del decreto. Los diputados de CiU no habían decidido su postura, aunque una abstención suya le permitiría al gobernante PSOE sacar adelante el decreto. Por este motivo, el propio Rodríguez Zapatero mantuvo conversaciones con CIU, que probablemente se abstenga. Una derrota en el Congreso podría significar el final del gobierno de Zapatero, quien es acosado por la oposición para que renuncie y adelante las elecciones.