25 años después, “todos fuimos berlineses”

Testimonios de los protagonistas de la época junto a la nueva generación.

Por Redacción

La puesta musical, liderada por Peter Gabriel y otros famosos de diversos estilos y con impactantes efectos de luces, fue otra nota destacada.

BERLÍN (DPA/AFP).- Durante años los berlineses soñaron con la caída del Muro. Ayer 25 años después, volvieron a tomar las calles para rememorar una noche que sigue haciendo llorar de alegría a quienes la recuerdan. “Hoy todos son berlineses”, resumió el moderador de la gala, el actor y cantante Jan Josef Liefers. La emoción se desató ante la Puerta de Brandeburgo, símbolo de la unidad alemana, cuando lentamente, al ritmo de la música del cantante Peter Gabriel, una serie de paneles se fueron colocando hasta transformarse en un muro donde se podían ver imágenes desde la revolución pacífica que hizo caer el denominado “Muro de la vergüenza”, hasta imágenes de las caras de las 138 personas que perdieron la vida intentando cruzar la frontera entre las dos Alemanias. La canciller Angela Merkel, crecida en la antigua Alemania comunista (RDA) consideró que la caída del Muro envía un mensaje de esperanza y libertad a las partes del mundo en donde “los derechos humanos se ven amenazados o directamente pisoteados”. “No nos lo podíamos perder”, comenta una pareja de Ratisbona afincada desde hace unas semanas en Berlín. “Nosotros lo seguimos por televisión hace 25 años y no nos pudimos despegar del televisor durante días”, recuerda Margret sobre esa noche que tomó por sorpresa a los alemanes. “Hoy queríamos estar aquí ya que ese día no pudimos”, agrega su marido Hans. Mientras, a su lado, una pareja de berlineses enseña fotos de cuando participaron en las manifestaciones pacíficas en octubre de 1989 que hicieron tambalear los cimientos de la extinta RDA y acabaron por conseguir lo que todos añoraban desde hacía 28 años: poder volver a abrazar a sus hermanos del otro lado del Muro. “¡Somos un pueblo feliz!”, dijo el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, desde la Puerta de Brandeburgo. A su lado, el último dirigente de la Unión Soviética, Mikhail Gorbachov, de 83 años, recibía una fuente ovación del público por su papel en la reunificación alemana, al igual que el ex dirigente del sindicato polaco Solidarnosc, Lech Walesa. Los accesos a la Puerta de Brandeburgo se cerraron a las 17 locales (13 de Argentina) ante el miedo a posibles aglomeraciones. Pero poco a poco, la gente fue encontrando un hueco para poder ver el momento más esperado de la noche: la liberación de los casi 7.000 globos iluminados a lo largo de 15 kilómetros del antiguo trazado del Muro de Berlín a las 19:15. Cada globo contaba con un “padrino” encargado de liberarlo accionando una palanca en la parte inferior del soporte. Previamente, cada uno había escrito un mensaje en una tarjeta. Tras una serie de canciones interpretadas por músicos como Clueso o Die Fantastischen Vier, y entrevistas con testigos de la época, Berlín derribó por fin su “frontera lumínica”, liberando los globos uno a uno, entre gritos de júbilo y abrazos. Acompañados por la “Oda de la alegría” de Beethoven interpretada por la orquesta Staatskapelle dirigida por Daniel Barenboim, los globos con los mensajes se fueron perdiendo en el cielo y una vez más los berlineses volvieron a llorar de alegría ante el recuerdo de una noche que nadie olvidará.

Cada globo llevaba un mensaje de paz y libertad y fue soltado por un “padrino”. Fue el cierre de la jornada.