Muerte de Valentín en Roca: detalles del fallo que condenó al anestesiólogo y explicó por qué la pena fue «justa»
El juez Emilio Stadler condenó al anestesiólogo Mauricio Atencio Krause por homicidio culposo: tres años en suspenso e inhabilitación por 7 años y 6 meses. El magistrado sostuvo que la pena debía ser “justa y proporcional”.
La muerte de Valentín Mercado Toledo, el niño de cuatro años que falleció tras una cirugía programada en un sanatorio de Roca, tuvo una sentencia que cerró la primera etapa judicial del caso. Ayer, el juez Emilio Stadler condenó al anestesiólogo Mauricio Atencio Krause por homicidio culposo, con tres años de prisión en suspenso y una inhabilitación especial para ejercer la medicina por siete años y seis meses. Repasá los argumentos del fallo, punto por punto.
El momento de decidir la pena
Al dictar el monto de la condena, Stadler explicó que la individualización debía hacerse con «máxima prudencia», atendiendo a criterios objetivos previstos en los artículos 40 y 41 del Código Penal.
«La graduación de la pena, lejos está de ser un procedimiento matemático», sostuvo el magistrado, al remarcar que corresponde ponderar atenuantes y agravantes según la culpabilidad del imputado.
El punto medio de la escala penal
El juez recordó que la figura de homicidio culposo prevé una escala de 1 a 5 años de prisión y de cinco a diez años de inhabilitación. Bajo la doctrina del Superior Tribunal de Justicia, indicó que debía partirse de un «punto central equidistante».
En este caso, ese punto medio fue de tres años de prisión y siete años y seis meses de inhabilitación, valores que finalmente integraron la sentencia.
Atenuantes: sin antecedentes y un hecho aislado
Entre los elementos atenuantes, Stadler destacó que Atencio Krause no registra antecedentes penales, lo que consideró relevante por tratarse de un hombre de 46 años con años de ejercicio profesional.
«El presente aparece como un hecho aislado en su vida», evaluó, y mencionó que colegas declararon conocerlo y resaltaron su responsabilidad y espíritu de colaboración.
Vida familiar y obligaciones personales
El magistrado también valoró la situación personal del condenado: señaló que tiene hijos menores y que cumple con sus obligaciones paternas, además de contribuir al sostenimiento económico de sus padres, que viven en otra provincia.
Para el juez, se trató de aspectos que debían computarse dentro de la ponderación general de la pena.
La impresión del imputado en el juicio
Stadler relató que observó en el imputado «cierta frialdad» frente a un hecho doloroso, aunque aclaró que no podía considerarse como agravante la falta de arrepentimiento, dado el principio de inocencia hasta que la sentencia quede firme.
Sin embargo, consideró que sus palabras finales aportaron contexto, y destacó que fue el propio anestesiólogo quien primero informó a la madre de Valentín sobre el paro sufrido durante la cirugía.
Agravantes: la extensión del daño y la intensidad de la culpa
El juez señaló que el aspecto más relevante para graduar la pena fue la magnitud del daño causado y la intensidad de la culpa.
La muerte de Valentín, un niño de cuatro años, fue definida como un dolor «inconmensurable», aunque aclaró que en delitos culposos el reproche principal radica en la dimensión de la negligencia.
La posición de garante y la víctima indefensa
Stadler sostuvo que en este caso el imputado asumía una posición de garante: debía salvaguardar la salud y la vida del paciente anestesiado, completamente indefenso.
«No puede ejercer defensa alguna frente a la culpa de quien se encuentra en posición de garante», afirmó, al remarcar que se defraudó la confianza depositada en el profesional.
Por qué la pena quedó en el equilibrio
Para el magistrado, el pedido de tres años de prisión condicional representó un «verdadero equilibrio» entre circunstancias atenuantes y agravantes.
En ese sentido, consideró que la sanción era «razonable y especialmente proporcional al delito cometido».
Inhabilitación: rechazo al máximo y a la limitación pediátrica
La fiscalía había solicitado diez años de inhabilitación, pero Stadler lo consideró excesivo. «Debe ajustarse a la misma proporcionalidad que la pena de prisión», argumentó.
También rechazó el planteo defensivo de limitar la prohibición solo al ámbito pediátrico: indicó que la violación al deber de cuidado habría tenido el mismo impacto en un paciente adulto.
Reglas de conducta y posible apelación
La sentencia dispuso tres años de ejecución condicional con reglas de conducta: fijar domicilio, presentarse mensualmente ante el IAPL y abstenerse del consumo excesivo de alcohol o estupefacientes.
El fallo podrá ser impugnado en instancias superiores, mientras la familia sostiene que la condena representa, al menos en esta etapa, un acto de justicia.
La muerte de Valentín Mercado Toledo, el niño de cuatro años que falleció tras una cirugía programada en un sanatorio de Roca, tuvo una sentencia que cerró la primera etapa judicial del caso. Ayer, el juez Emilio Stadler condenó al anestesiólogo Mauricio Atencio Krause por homicidio culposo, con tres años de prisión en suspenso y una inhabilitación especial para ejercer la medicina por siete años y seis meses. Repasá los argumentos del fallo, punto por punto.
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