Tensión en Medio Oriente: la Casa Blanca arremetió contra la OTAN previo a la cumbre entre Trump y Rutte

El Gobierno de Estados Unidos acusó a la alianza militar de darle la espalda durante el conflicto bélico con Irán. La vocera presidencial no descartó que el mandatario norteamericano exija una eventual retirada de la organización.

Redacción

Por Redacción

La tensión diplomática alcanzó un punto crítico a pocas horas de la cumbre entre Donald Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. En la previa del esperado cónclave, la Casa Blanca acusó abiertamente a la alianza militar de haberle dado la espalda a los Estados Unidos durante la guerra contra Irán. El duro cuestionamiento oficial sembró un clima de extrema incertidumbre sobre el futuro geopolítico de occidente y la cooperación entre los países miembros.

La encargada de expresar el severo malestar de la administración republicana fue la actual secretaria de prensa, Karoline Leavitt. Al referirse al rol de las potencias europeas en el conflicto de Medio Oriente, la vocera citó palabras del propio mandatario y advirtió: «Fueron puestos a prueba y fallaron».

«Es bastante triste que la OTAN le haya dado la espalda al pueblo estadounidense durante las últimas seis semanas, cuando es precisamente ese pueblo quien ha estado financiando su defensa», indicó.

Ante las reiteradas consultas de la prensa sobre una posible salida definitiva de la organización, la vocera admitió que es un tema que el presidente abordará cara a cara con Rutte.

Antes de este tenso encuentro programado en la Casa Blanca, el líder europeo dialogó con el flamante secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, explicó de manera indirecta que las conversaciones previas se centraron en las operaciones contra Irán, la guerra en Ucrania y el necesario reparto de las cargas financieras.


El histórico reclamo económico y la relación personal con el líder europeo


Desde su creación formal en 1.949, los Estados Unidos desempeñan un rol militar y económico central para el sostenimiento operativo de la alianza atlántica. Ante las constantes quejas del líder republicano para exigir un mayor involucramiento, en 2025 los demás socios aprobaron un fuerte aumento de sus presupuestos de defensa proyectado hasta el 2035. Sin embargo, este acuerdo a largo plazo parece no conformar a la actual administración norteamericana frente a las urgencias del actual escenario bélico internacional.

Para intentar apaciguar estas duras críticas institucionales, Rutte deberá apelar nuevamente a su excelente relación personal con el jefe de Estado estadounidense, a quien califica frecuentemente como un tipo genial y formidable.

A pesar de esta notoria afinidad, el gobierno fustiga sistemáticamente a los países europeos por negarse a colaborar en la ofensiva contra Irán iniciada a fines de febrero, la cual entró recientemente en una tregua temporal de catorce días.


La tensión diplomática alcanzó un punto crítico a pocas horas de la cumbre entre Donald Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. En la previa del esperado cónclave, la Casa Blanca acusó abiertamente a la alianza militar de haberle dado la espalda a los Estados Unidos durante la guerra contra Irán. El duro cuestionamiento oficial sembró un clima de extrema incertidumbre sobre el futuro geopolítico de occidente y la cooperación entre los países miembros.

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