Un eterno faro cultural en Roca: la biblioteca popular más antigua cumple 90 años
A través de las páginas de miles de libros, la institución fue refugio de generaciones y supo reinventarse sin perder su esencia. La tarea de acercar conocimiento, despertar vocaciones y construir comunidad se renueva en cada época. El rol del Diario RÍO NEGRO en su fundación.
Con todos los sentidos despiertos, rodeados de 85.000 ejemplares de libros e inmersos en el silencio más profundo, los visitantes de la biblioteca parecen sumergirse en mundos paralelos. El frío otoño invita a recorrer estanterías sin límites de tiempo para satisfacer la curiosidad, como único propósito.
El 29 de abril no es una fecha más en el calendario cultural de Roca. Ese día, la Biblioteca Popular “Julio Argentino Roca” celebra su aniversario. Este 2026, cumple 90 años de trayectoria, como “madre” e impulsora de muchas de las instituciones culturales de la ciudad.
“Este tipo de instituciones son sostenidas por los socios, a pulmón: que sigan estando y sigan abriendo todos los días, es un logro”, admite con emoción y orgullo, Irene Corradi, una de las integrantes de la actual comisión directiva y bibliotecaria.

Luego de 34 años de pasión y vocación, admite que le resulta imposible alejarse del oficio de incentivar la lectura y es testigo de los vaivenes de la biblioteca. “Pasé la mitad de mi vida acá adentro. He recorrido los pasillos durante 30 años”, cuenta.
Son nueve décadas en las que esta biblioteca no solo se encargó de resguardar libros de los más diversos géneros y autores, sino de construir comunidad, fomentar conocimiento y abrir puertas a las nuevas generaciones.
En la era de los E-Book y la Inteligencia Artificial, entre las estanterías abiertas hay puntos de encuentro para la lectura, el estudio y la recreación. Los más de 500 socios que integran los padrones hoy, pueden dar fe de que hay necesidades que siguen intactas.

Lejos de la asistencia virtual de un “bot”, la mano y la mirada de un bibliotecario es cálida, humana. “Nosotros siempre acompañamos al lector en la búsqueda de información, en orientarlo y estimularlo”, cuenta. Son muchos los niños, adolescentes y adultos que llegan curiosos.
“Uno piensa siempre que el joven prefiere lo digital, pero hay jóvenes que prefieren el papel. En los adultos más, aún. Volver en las páginas, subrayar, oler: entran todos los sentidos en juego, no solamente la vista, sino también el olfato, el tacto. Es otra experiencia”, remarca Irene.

«Soy fanática del libro, del soporte papel. Para mí, no ha cambiado, ni va a cambiar. Las nuevas plataformas no son algo a lo que le tenga miedo».
Irene Corradi, bibliotecaria e integrante de la Comisión Directiva.
Ella es una de las protagonistas del sostenimiento de la biblioteca. Con escasa ayuda estatal, logran susbistir todos los días con la colaboración mensual de 8.500 pesos por parte de los socios. “El gasto mensual es considerable, no se llega a cubrir. Si te dan un subsidio de 2 millones por año no alcanza ni siquiera para el mes”, ejemplifica.
La historia de la biblioteca popular
Su origen se remonta a 1936, en un contexto donde la ciudad aún carecía de instituciones educativas. Impulsada por una campaña del Diario RÍO NEGRO para crear una biblioteca pública, inexistente hasta ese entonces en la ciudad. Nació como una respuesta colectiva a una necesidad urgente.

La primera Comisión Provisoria, funcionó en un local de calle España entre Mitre y Tucumán y marcó el inicio de un camino que jamás se detuvo. Dos años después de su surgimiento la biblioteca fue clausurada, en 1939 resurgió con fuerza. Ahí adoptó su nombre actual “Biblioteca Popular Julio A. Roca” y fue trasladada a Sarmiento 468 (actual 1568), local cedido por el municipio.
La actividad cultural se intensificó. Primero surgieron las “pláticas literarias nocturnas” y luego la revista “Auca”, hechos que marcaron el pulso de una institución que ya mostraba su vocación de ser mucho más que un espacio de lectura.

Desde sus primeros años, la biblioteca se convirtió en un semillero artístico y educativo. En 1940 albergó el primer curso de pintura que hubo en Roca, en 1946 inauguró el Coro Polifónico. Hacia 1948 se organizaban encuentros de difusión musical. La cultura encontraba entre esas paredes tierra fértil donde dar sus mejores frutos.
En las décadas del 60 y 70, vivió su auge: nacieron agrupaciones corales, se organizaron exposiciones de artistas de renombre nacional y se consolidó un acervo bibliográfico amplio. Por esos años y gracias al trabajo de su comunidad, la biblioteca roquense se posicionó como un nodo cultural clave en la región.

En 1986 se presentó la revista literaria “Propiedad Horizontal”, un concierto del grupo Pro-música de Roca y se presentó el libro “La biblioteca popular, pública y escolar” de Ana Dobra.
En 1993, concretó uno de sus hitos más importantes: la inauguración de su actual edificio en San Martín 875, un espacio cedido por el municipio en comodato por 99 años. Esa expansión continuó con la creación del Salón de Usos Múltiples “Manuel Arenaza” en 1997. En los 2000 surgieron proyectos editoriales propios.
Lejos de quedar anclada en el pasado, la biblioteca supo adaptarse a los cambios en los hábitos de lectura. En la última década, diversificó su propuesta con talleres, conciertos y espacios de reflexión como la “Tertulia Literaria” para el análisis de títulos literarios, en 2020.

Los mayores logros de la biblioteca son los que trascienden sus propias estructuras. A lo largo de su historia, fue propulsora de instituciones fundamentales como el Colegio Nacional, el Museo Lorenzo Vintter y la Casa de la Cultura. Su huella quedó estampada en el entramado de la vida cultural local.
La Biblioteca Popular “Julio Argentino Roca” es una de las instituciones más antiguas de la ciudad. En tiempos de cambios vertiginosos, hay espacios que se reinventan y este lugar, sigue siendo un hogar para la cultura.
Ejemplares
- 85.000
- libros tiene inventariados actualmente la biblioteca popular "Julio A. Roca".
El Diario RÍO NEGRO y su rol en la fundación
Cuando el Diario RÍO NEGRO tenía un poco más de 30 años de historia, periodistas y referentes comenzaron a publicar editoriales en las que criticaban el hecho de que Roca no contara con una biblioteca ni con un colegio secundario. “Pablo Fermín Oreja y Manuel Arenaza se plantean la idea de crear la biblioteca”, cuenta Irene Corradi.
Oreja era periodista, escritor, político y escribió innumerables artículos en el diario. En relación con la biblioteca, terminó siendo uno de los integrantes de la primera comisión reorganizativa y fundadora junto a Juan Carlos Tassara, Dora Callejas, Beatriz Galvano, Aleardo Laría, Eliseo Schieroni, Humberto Pulvi y Miguel Sans Levon.
Festejo por los 90 años de la biblioteca popular
El próximo miércoles 29 de abril la biblioteca celebrará el aniversario con un acto a partir de las 20 en su sede de calle San Martín 875.

En esa oportunidad se le entregará un reconocimiento a los socios que hace más de 50 años forman parte ininterrumpidamente de los padrones de asociados de la biblioteca. Luego, se descubrirá una placa histórica que hace 76 años integrantes de la biblioteca habían colocado en el monumento al General San Martín el 17 de agosto de 1950.
Después de muchas emociones y recuerdos, habrá espacio para las danzas y el canto, como parte de una identidad institucional que sigue latiendo.
Con todos los sentidos despiertos, rodeados de 85.000 ejemplares de libros e inmersos en el silencio más profundo, los visitantes de la biblioteca parecen sumergirse en mundos paralelos. El frío otoño invita a recorrer estanterías sin límites de tiempo para satisfacer la curiosidad, como único propósito.
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