Entrevista exclusiva al presidente de la IGU: «El GNL de Vaca Muerta puede tener un papel muy importante en Europa»
El presidente de la International Gas Union (IGU), Andrea Stegher, dialogó con EnergíaOn sobre las perspectivas del futuro gas natural licuado (GNL) que se exportará desde Vaca Muerta y cómo la necesidad de seguridad energética potencia los desarrollos argentinos ante mercados como el europeo.
El presidente de IGU, Stegher, destacó la oportunidad que tiene el gas de Vaca Muerta. (Foto: Gentileza Arpel)
La Unión Internacional del Gas (IGU, por su sigla en inglés), es el principal organismo a nivel mundial de análisis del mercado del gas natural. Hasta hace apenas un año, la producción argentina era algo que prácticamente no llegaba a las oficinas centrales del ente, donde está asentado su presidente Andrea Stegher, quien en diálogo con EnergíaOn contó que no solo el futuro GNL de Vaca Muerta ya entró en los radares de muchos países, sino que advirtió que «Argentina puede tener un papel muy importante para Europa».
El avance de los proyectos de gas natural en América Latina comienza a consolidar un horizonte de realizaciones concretas en la región de la mano especialmente de Vaca Muerta. Al evaluar la evolución de los planes argentinos, el presidente de la IGU, puntualizó que «las cosas están marchando de la manera justa», aunque advirtió que en esta etapa de desarrollo «es importante seguir hablando, pero también actuar».
Según el directivo, este escenario es el resultado directo de una conversación que la IGU inició hace algunos años, donde se observa que «Argentina tiene su propio proyecto de desarrollo» el cual «está marchando muy bien», al igual que ocurre en otras zonas del continente.
Sin embargo, advirtió que el bloque regional enfrenta retos importantes: «Tenemos que tener más presión en actuar las posibilidades que la región tiene en un contexto internacional bastante complejo, pero en que el gas todavía tiene un papel que desempeñar muy importante».

La coyuntura internacional, marcada por la inestabilidad en zonas productoras clave como Medio Oriente, aceleró la necesidad de reconfigurar el abastecimiento global. Ante la consulta de si estas tensiones extienden el rol de este recurso, Stegher se refirió a las variables que genera.
«El contexto requiere más seguridad de suministro, más confianza en la capacidad de tener diversificación», detalló, remarcando que en este nuevo mapa «Latinoamérica está en un mundo más ancho».
Explicó que históricamente el mercado del gas natural en Latinoamérica estuvo «bastante confinado» a su propia región, pero que gracias a las iniciativas actuales el panorama se abre de manera definitiva hacia el mercado de ultramar.
Para aprovechar esta ventana, el referente de la IGU señaló que se necesita mayor dinamismo regulatorio e infraestructura: «Tenemos que en la región marchar más veloces, más rápidos en una integración verdadera con proyectos infraestructurales, con reglas y con certidumbre».
Bajo esta lógica de diversificación, la irrupción del GNL de Vaca Muerta altera positivamente la percepción que los centros de consumo masivo tenían sobre el Cono Sur.
Al evaluar cómo se observa el potencial argentino desde el Viejo Continente, Stegher reconoció con pragmatismo que antes de este despliegue la oferta austral «no existía» en la planificación de los compradores, «pero ya existirá».
En el marco de la crisis actual, consideró que la producción local «merece una atención particular porque no está en una ruta compleja». El especialista contrapuso esta ventaja logística frente a los obstáculos que sufren otros proveedores tradicionales: «Ya hemos entendido que no solo hay disponibilidades diferentes, pero hay rutas que son más fáciles y menos fáciles», puntualizando de forma categórica que «la ruta de Argentina a Europa puede ser muy importante».
Para que este intercambio se concrete, sugirió un cambio de enfoque comercial al señalar que «Europa tiene que mejorar su calidad de discurso en términos de pragmatismo» para ampliar sus opciones de abastecimiento.

Finalmente, el presidente de la IGU analizó los cuestionamientos severos que reciben los planes de descarbonización en el hemisferio norte, los cuales son señalados por diversos sectores como causantes de una pérdida de competitividad industrial.
Al respecto, el especialista propuso modificar la terminología del debate global: «Nosotros como IGU preferimos hablar de evolución energética y no de transición». Sostuvo que esta perspectiva se fundamenta en indicadores de consumo reales, dado que «el reto es global y la demanda global de energía está creciendo» y, según sus proyecciones, «va a seguir creciendo».
En este camino de mediano y largo plazo, Stegher reafirmó la vigencia del sector al asegurar que «si estamos realmente comprometidos en reducir las emisiones, el gas natural tiene un papel que desempeñar en las décadas a seguir».
Concluyó que los bloques económicos no pueden aplicar soluciones aisladas a problemas estructurales de escala macro, ya que, tal como establecen los Acuerdos de París, la encrucijada actual «requiere cooperación internacional y la cooperación internacional no es solo regional».
La Unión Internacional del Gas (IGU, por su sigla en inglés), es el principal organismo a nivel mundial de análisis del mercado del gas natural. Hasta hace apenas un año, la producción argentina era algo que prácticamente no llegaba a las oficinas centrales del ente, donde está asentado su presidente Andrea Stegher, quien en diálogo con EnergíaOn contó que no solo el futuro GNL de Vaca Muerta ya entró en los radares de muchos países, sino que advirtió que "Argentina puede tener un papel muy importante para Europa".
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