Día de la Seguridad Vial: los 7 hábitos que pueden salvar vidas y que muchos todavía no adoptan
Usar el celular al volante, manejar cansado o no colocarse el cinturón son conductas que muchos naturalizan. Qué recomiendan los especialistas para reducir riesgos en la calle y la ruta.
Cuando pensamos en cuidar nuestra salud solemos hablar de alimentación, ejercicio, descanso o chequeos médicos. Sin embargo, hay otro aspecto que forma parte de la vida cotidiana y que también puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte: la seguridad vial.
Cada 10 de junio se conmemora en Argentina el Día de la Seguridad Vial, una fecha que invita a reflexionar sobre los hábitos que adoptamos al conducir, circular como peatones o trasladarnos en bicicleta o moto.
Aunque durante 2024 se registró una reducción en la cantidad de víctimas fatales respecto de años anteriores, más de 4.000 personas siguen muriendo cada año en siniestros viales en el país, una cifra que mantiene a esta problemática como uno de los principales desafíos de salud pública.
El peligro de las conductas que parecen inofensivas
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es que muchas conductas de riesgo se volvieron parte de la rutina y dejaron de percibirse como peligrosas.
Responder un mensaje mientras se maneja, hacer un trayecto corto sin cinturón de seguridad o cruzar la calle mirando el celular son acciones frecuentes que pueden tener consecuencias graves.
«Dormir poco antes de manejar, usar el celular al volante, no respetar las velocidades máximas o conducir bajo estrés aumentan significativamente el riesgo de sufrir un siniestro vial«, explicó Ailín Catalá, especialista en comunicación en salud.
La profesional señaló que los accidentes no comienzan en el momento del impacto, sino mucho antes.
«Un choque muchas veces empieza en pequeñas decisiones que parecen inofensivas, pero que reducen la capacidad de reacción, atención y cuidado», sostuvo.
Además, advirtió que muchas conductas de riesgo están tan incorporadas a la rutina diaria que dejaron de percibirse como peligrosas.
«Responder mensajes mientras se maneja, no usar cinturón porque son pocas cuadras o cruzar la calle mirando el celular son situaciones que se naturalizan, pero que pueden tener consecuencias graves», agregó.
Los motociclistas y los jóvenes siguen siendo los más vulnerables
Los datos muestran que las motocicletas, la velocidad excesiva y determinadas conductas de riesgo continúan siendo algunos de los principales factores detrás de los accidentes graves.
Además, los motociclistas y los conductores jóvenes aparecen entre los grupos más expuestos a sufrir lesiones severas o fallecer en siniestros viales.
Los especialistas recuerdan que los accidentes de tránsito no solo generan lesiones físicas inmediatas. También pueden dejar secuelas neurológicas, traumatológicas y emocionales que impactan profundamente en la calidad de vida de las personas y sus familias.
Los 7 hábitos que ayudan a reducir riesgos
Así como se promueve la vacunación, la actividad física o una alimentación saludable, también es importante incorporar conductas responsables al momento de circular.
Estas son las recomendaciones más importantes para reducir riesgos en calles y rutas:
1. Guardar el celular mientras se maneja
Una distracción de apenas unos segundos puede ser suficiente para provocar un accidente.
2. Descansar antes de salir a la ruta
El cansancio disminuye los reflejos, la capacidad de atención y el tiempo de reacción.
3. Usar siempre el cinturón de seguridad
Incluso en trayectos cortos o cuando se viaja en el asiento trasero.
4. Respetar los límites de velocidad
La velocidad sigue siendo uno de los factores más asociados a los accidentes graves.
5. No conducir bajo estrés, alcohol o sustancias
El estado emocional y físico influye directamente en la capacidad para tomar decisiones al volante.
6. Utilizar sistemas de retención infantil
Las sillas homologadas para niños son fundamentales para reducir lesiones en caso de impacto.
7. Usar casco en motos y bicicletas
Es uno de los elementos de protección más eficaces para prevenir traumatismos graves.
Una decisión que puede cambiarlo todo
Los especialistas coinciden en que la seguridad vial no depende únicamente de grandes campañas o cambios estructurales.
Muchas veces la diferencia está en hábitos simples que se repiten todos los días y que pueden evitar tragedias.
«La seguridad vial no depende solamente de grandes acciones: pequeños hábitos sostenidos pueden marcar una diferencia enorme. Porque prevenir también es manejar con responsabilidad«, concluyó Catalá.
En definitiva, ponerse el cinturón, guardar el celular o descansar antes de viajar pueden parecer gestos mínimos, pero son decisiones que tienen un enorme impacto en la seguridad propia y en la de los demás.
Cuando pensamos en cuidar nuestra salud solemos hablar de alimentación, ejercicio, descanso o chequeos médicos. Sin embargo, hay otro aspecto que forma parte de la vida cotidiana y que también puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte: la seguridad vial.
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