«Bajo advertencia»: la Justicia intimó a Cristina Kirchner y pone en jaque su prisión domiciliaria
El juez Rodrigo Giménez Uriburu le lanzó un fuerte ultimátum a la ex presidenta tras cumplirse un año de su detención por la causa Vialidad. Aseguran que colaboró en el montaje de una mega bandera aérea que violó las reglas de seguridad.
Former Argentine president (2007–2015) Cristina Kirchner waves to her supporters from the balcony of her home as she remains under house arrest in Buenos Aires on June 10, 2026. Kirchner marks her first year since being sentenced to six years in house arrest and banned from holding public office for life. (Photo by Luis ROBAYO / AFP)
La tensión judicial en torno a la detención de la ex presidenta volvió a su punto más crítico. Al cumplirse exactamente un año desde que quedó recluida en su departamento de la calle San José al 1111, el Tribunal Oral Feredal 2 intimó formalmente a Cristina Kirchner a cumplir a rajatabla las condiciones de su arresto domiciliario si no quiere perder el beneficio y ser trasladada a una cárcel común.
La severa advertencia judicial se activó tras un insólito episodio ocurrido el pasado domingo 14 de junio, durante una multitudinaria movilización de apoyo de sus militantes.
Según la resolución firmada por el juez de ejecución penal, Rodrigo Giménez Uriburu, la exmandataria participó de forma activa y colaboró personalmente en el montaje de una bandera argentina gigante sostenida por cables tensores que cruzaban la calle de balcón a balcón, utilizando su propia vivienda como punto de anclaje.
Cables tensores y espacio aéreo: las tres razones del juez
El magistrado fue tajante al diferenciar este hecho de las manifestaciones tradicionales de militancia política. Para la Justicia, la instalación de la mega estructura aérea violó los límites legales por tres motivos centrales:
- Riesgo físico ostensible: el tendido de cables que atravesó la calzada y el espacio aéreo público puso en peligro la integridad física tanto de la propia condenada como de los peatones y automovilistas.
- Falta de autorización: una estructura de semejante dimensión requería permisos administrativos de la Ciudad de Buenos Aires y, al no tenerlos, constituye una grave contravención.
- Alteración del orden: la tobillera electrónica exige que la ex presidenta no altere la convivencia pacífica ni la tranquilidad del barrio, algo que el Tribunal consideró vulnerado con la maniobra.
El fantasma de la revocación del beneficio
Cristina Kirchner cumple una condena de seis años de prisión por administración fraudulenta en la denominada causa Vialidad. La intimación actual llegó bajo un estricto «apercibimiento de ley», un tecnicismo jurídico que significa que, ante la mínima reincidencia o nueva falta detectada por los inspectores, la Justicia tiene la facultad automática de endurecer las restricciones o, en el peor de los escenarios para la defensa, revocar por completo la prisión domiciliaria.
En paralelo, el Tribunal libró un oficio urgente a la Secretaría General del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para que evalúe las actuaciones contravencionales correspondientes contra los organizadores que montaron los cables en la vía pública sin control técnico.
La tensión judicial en torno a la detención de la ex presidenta volvió a su punto más crítico. Al cumplirse exactamente un año desde que quedó recluida en su departamento de la calle San José al 1111, el Tribunal Oral Feredal 2 intimó formalmente a Cristina Kirchner a cumplir a rajatabla las condiciones de su arresto domiciliario si no quiere perder el beneficio y ser trasladada a una cárcel común.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios