Descubren un gato de los pajonales en la nevada estepa de Santa Cruz

Un ejemplar de gato de los pajonales fue grabado en la Ruta 43, en la zona de la provincia de Santa Cruz. Las características y el estado de conservación del gato de los pajonales en la Patagonia.

Redacción

Por Redacción

Gato de los pajonales.-

Gato de los pajonales.-

La imponente geografía patagónica volvió a regalar una postal, tan impactante como fundamental para el monitoreo de la biodiversidad regional. En los primeros días de agosto 2026, la circulación de un registro audiovisual tomado sobre la Ruta Provincial 43 —en el tramo que conecta las localidades de Las Heras y Fitz Roy, al norte de la provincia de Santa Cruz— causó admiración.

El metraje expone a un majestuoso felino desplazándose en una de las zonas frías de Santa Cruz, con absoluta soltura, entre los matorrales cubiertos por un denso manto de nieve.

Fuentes especializadas consultadas por el medio patagónico La Opinión Austral confirmaron que el espécimen avistado corresponde a un ejemplar de Leopardus pajeros, conocido popularmente como el gato de los pajonales del sur, una especie silvestre de valor ecológico superlativo cuyo registro en pleno hábitat invernal constituye un hallazgo biológico de singular relevancia.


Anatomía adaptada y los hábitos solitarios del gato de los pajonales


El material fílmico permitió a los expertos en fauna autóctona precisar las particularidades morfológicas, que diferencian a este mamífero del resto de los felinos que habitan la geografía nacional.

Ligeramente superior en tamaño respecto a un felino doméstico convencional, el gato de los pajonales ostenta una cabeza aplanada, orejas de corte puntiagudo y un pelaje denso y tupido de tonalidades bayas y grisáceas.

Dicha cubierta capilar se alarga de forma notable en la zona del dorso, estructurando una suerte de crin más oscura que el animal eriza frente a eventuales amenazas.

Gato de los pajonales.-

Asimismo, la especie se caracteriza por lucir franjas oscuras transversales bien definidas en sus extremidades y anillos concéntricos poco numerosos en su cola corta, elementos de camuflaje idóneos para transitar por la estepa, matorrales y pajonales sin ser detectado.

De acuerdo con las fichas técnicas del Sistema de Información de Biodiversidad de la Administración de Parques Nacionales (APN), se trata del felino de hábitos más terrestres del país, con una marcada preferencia por desenvolverse en el suelo y subir a las arboledas únicamente de manera excepcional.

Gato de los pajonales.

Aunque sus patrones de actividad son predominantemente solitarios, crepusculares y nocturnos, la rigurosidad del clima invernal en Santa Cruz empuja a estos animales a dejarse ver en plenitud diurna en busca de alimento.

Su dieta se compone prioritariamente de pequeños roedores y aves de la estepa e, incluso, en zonas costeras patagónicas se han documentado comportamientos oportunistas vinculados a la recolección de huevos en las colonias del pingüino de Magallanes.


Peligros históricos y el estatus del gato de los pajonales como especie amenazada


La difusión de las imágenes renovó el debate sobre la preservación de la fauna nativa ante la clasificación oficial del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, organismo que cataloga a este mamífero bajo la condición de «especie amenazada».

Aunque posee una capacidad de adaptación respetable hacia ciertos ambientes modificados por la producción agropecuaria, el gato de los pajonales sufrió una retracción crítica de sus poblaciones originales en regiones como la pampa húmeda debido a la fragmentación de su hábitat natural y a la persecución humana directa.

La historia conservacionista recuerda que durante la década de 1970 la especie fue víctima de una explotación peletera indiscriminada, registrándose el comercio de más de 78.000 cueros hacia mercados internacionales entre 1976 y 1979.

Si bien las normativas ambientales vigentes lograron frenar la caza comercial masiva, el felino aún enfrenta presiones aisladas por cazadores que buscan su piel como ornamento o por represalias infundadas vinculadas al cuidado del ganado doméstico.


La imponente geografía patagónica volvió a regalar una postal, tan impactante como fundamental para el monitoreo de la biodiversidad regional. En los primeros días de agosto 2026, la circulación de un registro audiovisual tomado sobre la Ruta Provincial 43 —en el tramo que conecta las localidades de Las Heras y Fitz Roy, al norte de la provincia de Santa Cruz— causó admiración.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios