De Río Negro y Neuquén a Laborde: dos promesas de 11 y 9 años van por el clasificatorio de Malambo
Tiziano y Bautista son dos jóvenes con amplias trayectorias en la danza tradicional que este mes buscan su boleto al Festival Nacional del Malambo en la ciudad de Laborde, provincia de Córdoba.
Tiziano Bravo y Bautista Escurra, las dos jóvenes promesas del malambo regional. Foto: gentileza.
Tiziano Bravo (11), de Cipolletti, y Bautista Escurra (9), de Neuquén, son dos jóvenes figuras que la región proyecta hacia el Festival Nacional del Malambo. Ambos alcanzaron reconocimiento nacional en el circuito oficial de esta danza tradicional en años anteriores y ahora buscan afrontar nuevas instancias clasificatorias.
El malambo, dicen quienes lo bailan hace años, exige una preparación comparable a la de un deporte de alto rendimiento. Tiziano y Bautista compiten dentro del estilo sureño (el que corresponde a las provincias patagónicas y de la llanura pampeana), caracterizado por movimientos más pausados y sutiles que los del malambo norteño. Es también el estilo que se baila descalzo, con los pies protegidos apenas por vendas elásticas o cinta.
Tiziano y Bautista, dos jóvenes promesas regionales
En el caso de ambos chicos, el interés por el baile se despertó desde pequeños, de la observación hacia los familiares, ya que sus padres son bailarines de folklore.
Tiziano comenzó a zapatear a los 9 años y, desde entonces, construyó un camino marcado por el esfuerzo. En 2025 se consagró campeón rionegrino de esta disciplina en la categoría menor, un logro que le permitió llevar los colores de Río Negro en el Festival Nacional del Malambo de Laborde, Córdoba, el certamen más importante de la disciplina a nivel país.

A lo largo de su recorrido también sumó triunfos en festivales y competencias de distintas ciudades.
Su compañero de ensayos, Bautista, es de Plaza Huincul y recorre un camino paralelo representando a la provincia de Neuquén. Se coronó campeón provincial infantil y también llevó el nombre de su provincia al prestigioso encuentro nacional.
Alejandro Escurra, el padre, comentó: «lo que sentimos al ver a Bauti cuando zapatea es, primero, orgullo, un orgullo inmenso», y agrega que ese sentimiento se completa con la tranquilidad de saber que el chico disfruta lo que hace «sin perder la esencia de que es un niño de nueve años».
Según comentó, en el último tiempo su hijo se quedó con el segundo premio de la categoría menor (hasta 14 años) en el Festival de la Zamba de Neuquén, fue convocado para abrir la Fiesta Nacional del Inmigrante en Zapala y ya tiene confirmada una invitación para participar de una gira internacional el año próximo.
«Nosotros somos cuidadosos con su arte y con su manera de llevar el proceso del malambo», cerró Alejandro.

Ambos chicos comparten el escenario y la preparación, ya que ambos se encuentran todos los martes y jueves en la Escuela de Folklore Cipolletti para practicar una hora y media en cada jornada, de la mano de su profesor Juan Taglialegna.
En las próximas semanas habrá dos instancias decisivas. Tiziano competirá este sábado y domingo, 29 y 30 de agosto, en la instancia provincial del Pre Laborde que se desarrollará en el Complejo Cultural Cipolletti. Bautista, por su parte, disputará el selectivo el 19 de septiembre, en el Club Atlético Plaza Huincul.
Estas instancias definirán a los representantes provinciales que buscarán un lugar en el certamen federal.
Acerca del Festival Nacional del Malambo en Laborde
Pocos festivales del país tienen una regla tan particular como el Malambo de Laborde, ya que quien se consagra Campeón Nacional de Malambo (el título máximo del rubro Malambo Mayor) no puede volver a disputar esa categoría nunca más. El propio reglamento lo establece así. Los campeones nacionales sí pueden competir en selectivos y festivales posteriores, pero en cualquier otro rubro que no sea ese.
Es un retiro competitivo de por vida en la categoría reina, con el fin de evitar que el título se concentre en una misma figura todos los años.
Sin embargo, en las categorías infantiles esto cambia. Para el resto de los rubros, incluidos Malambo Menor e Infantil (donde compiten Tiziano y Bautista) el reglamento tiene una restricción algo más leve, ya que quien gana no puede volver a presentarse en ese mismo rubro por dos años.
Hay otros detalles del reglamento que también le suman mística al certamen. El estilo de baile de cada malambista está atado a su provincia. Existe un estilo «sureño» (en las que están Río Negro y Neuquén), uno «norteño» y una zona mixta, y cada aspirante a Malambo Mayor debe dominar ambos estilos, aunque en la instancia final solo baila el que le corresponde por su fuerte regional.
Está prohibido, el uso de puñales, boleadoras, lanzas, taleros o espuelas como accesorio de exhibición, ya que el malambo compite solo con el cuerpo y la música. Además, en Malambo Mayor hay un piso en cuanto al tiempo, ya que cada presentación debe durar un mínimo de cuatro minutos.
Tiziano Bravo (11), de Cipolletti, y Bautista Escurra (9), de Neuquén, son dos jóvenes figuras que la región proyecta hacia el Festival Nacional del Malambo. Ambos alcanzaron reconocimiento nacional en el circuito oficial de esta danza tradicional en años anteriores y ahora buscan afrontar nuevas instancias clasificatorias.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios