Quién era el padre de Mario Pergolini: nació en Junín y creó una famosa lapicera que usaron miles de argentinos
Detrás de uno de los conductores más reconocidos de la televisión y la radio argentina existe una historia poco conocida. Edmundo Silvestre Pergolini, padre de Mario Pergolini, nació en Junín y dedicó su vida al diseño técnico. Entre sus trabajos aparece un objeto que miles de argentinos utilizaron durante años: la recordada lapicera Sheaffer 303.
La trayectoria de Mario Pergolini está estrechamente vinculada con la radio, la televisión, la tecnología y los medios digitales. Sin embargo, en su historia familiar aparece otro Pergolini relacionado con la creación y el diseño, aunque desde un lugar completamente diferente y mucho menos expuesto.
Se trata de su padre, Edmundo Silvestre Pergolini, un hombre dedicado al diseño de máquinas y herramientas de precisión que dejó su propia huella en la industria argentina.
Su nombre volvió a despertar curiosidad por un dato que para muchos resulta sorprendente: estuvo detrás de la creación de una de las lapiceras más recordadas del país.
Edmundo Pergolini, de Junín al diseño industrial
Edmundo nació en Junín, provincia de Buenos Aires, y desarrolló una carrera alejada de las cámaras que décadas después convertirían a su hijo en una de las figuras más reconocidas de los medios argentinos.
Según reconstruyó Diario Democracia, se especializó en el trabajo técnico y en el desarrollo de maquinaria y herramientas de precisión. Su perfil profesional estaba marcado por el diseño, la resolución de problemas y la búsqueda de objetos funcionales.
Pero entre sus trabajos hubo uno que trascendió el ámbito industrial.
La Sheaffer 303, la lapicera que diseñó el padre de Mario Pergolini
El nombre de Edmundo quedó ligado al modelo 303 de Sheaffer, una lapicera que tuvo una fuerte presencia en Argentina y que todavía despierta nostalgia entre quienes la utilizaron en la escuela, la oficina o en la vida cotidiana.

El dato fue contado incluso por el propio Mario Pergolini. Durante una entrevista con Andy Kusnetzoff en 2022, el conductor recordó que su padre diseñaba máquinas industriales y destacó con admiración su capacidad profesional. En aquella conversación aseguró que su padre había inventado la Sheaffer 303.
El modelo se caracterizaba por una concepción sencilla y funcional, pensada para resistir el uso cotidiano. Con el paso del tiempo terminó convirtiéndose en un objeto asociado a toda una época.
La influencia de su padre en Mario Pergolini
Aunque ambos eligieron caminos profesionales completamente diferentes, Mario reconoció que existen aspectos de su personalidad que probablemente heredó de Edmundo.
En una entrevista publicada por La Nación en julio de 2026, el conductor volvió a hablar de su padre y destacó especialmente su faceta como diseñador. También relacionó aquella influencia con su propio interés por la técnica, la música y la tecnología.
Es un punto de contacto interesante entre dos carreras aparentemente alejadas: mientras Edmundo trabajaba sobre máquinas, mecanismos y objetos, Mario terminó desarrollando buena parte de su trayectoria alrededor de la innovación tecnológica aplicada a los medios.
Mario Pergolini y una relación marcada por la distancia
La admiración profesional, sin embargo, no se tradujo en una relación cercana entre padre e hijo.
Pergolini contó públicamente que dejó de ver a su padre cuando tenía alrededor de 27 o 28 años y que entre ambos existieron diferencias importantes. Edmundo murió en 2022 y el conductor habló entonces abiertamente sobre el distanciamiento que habían mantenido durante años.
Con el tiempo, Mario aseguró que logró procesar ese vínculo y que no quedaron asuntos pendientes para él.
Más allá de esa compleja historia familiar, la trayectoria de Edmundo conserva un capítulo singular dentro del diseño argentino: el hombre que trabajó durante años lejos de la exposición pública terminó ligado a una lapicera que pasó por las manos de miles de personas y que todavía es recordada varias décadas después.
Detrás de uno de los conductores más reconocidos de la televisión y la radio argentina existe una historia poco conocida. Edmundo Silvestre Pergolini, padre de Mario Pergolini, nació en Junín y dedicó su vida al diseño técnico. Entre sus trabajos aparece un objeto que miles de argentinos utilizaron durante años: la recordada lapicera Sheaffer 303.
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