Qué plantar donde casi no llega el sol: 7 plantas que pueden transformar ese rincón del jardín

Helechos, hostas, hortensias y otras especies pueden desarrollarse en patios y jardines con poca luz directa. Cuáles elegir y qué hay que tener en cuenta antes de plantarlas.

Redacción

Por Redacción

Tener un patio o jardín con pocas horas de sol no significa resignarse a un espacio sin plantas. Hay especies que se desarrollan mejor protegidas de la radiación directa y pueden aportar hojas, volumen y hasta flores a los sectores más difíciles.

Hay rincones del jardín que parecen tener todo en contra: están debajo de un árbol, junto a una pared, entre construcciones o en sectores donde el sol directo prácticamente no aparece. Sin embargo, la falta de sol intenso puede convertirse en una ventaja si se eligen las especies adecuadas.

La primera cuestión es distinguir entre sombra y oscuridad. Incluso las plantas que no toleran el sol directo necesitan luminosidad para desarrollarse. Un patio con claridad durante buena parte del día, aunque no reciba rayos solares, ofrece condiciones muy diferentes a las de un rincón completamente oscuro.

Según explicó Vía País, existen distintas especies capaces de prosperar en estas condiciones y convertir esos espacios en sectores verdes, con variedad de alturas, formas y colores.

7 plantas que pueden crecer sin recibir sol directo


1. Hosta

Es una de las grandes protagonistas de los jardines de sombra. Su atractivo principal está en sus hojas grandes y ornamentales, que pueden encontrarse en distintos tonos de verde, azulados o combinados con amarillo y blanco.

Prefiere suelos ricos en materia orgánica, humedad relativamente constante y protección frente al sol fuerte, que puede quemar sus hojas.

2. Coleus

Si la intención es sumar color sin depender de las flores, el coleus es una excelente alternativa. Sus hojas pueden combinar verdes, rojizos, bordó, amarillos y tonos violáceos.

Funciona especialmente bien en lugares luminosos pero protegidos del sol intenso. Además, puede cultivarse tanto en macetas como directamente en tierra.

3. Helechos

Son un clásico para los sectores frescos y sombreados. Sus hojas aportan volumen y diferentes texturas, por lo que funcionan muy bien debajo de árboles, junto a paredes o en patios protegidos.

En general agradecen los ambientes húmedos, aunque es importante evitar el exceso de agua y garantizar un buen drenaje.

4. Astilbe

Es una opción interesante para quienes, además del verde, quieren incorporar flores en un sector con poco sol. Produce inflorescencias con aspecto de plumas que pueden aparecer en tonos blancos, rosados, rojizos o lilas.

Prefiere la semisombra y necesita mantener cierta humedad en el suelo.

5. Hortensia

Sus enormes flores la convierten en una de las especies más buscadas para jardines. Y una de sus ventajas es que no necesita permanecer todo el día bajo el sol.

De hecho, suele desarrollarse mejor con luz suave o algunas horas de sol durante la mañana y protección durante las horas más calurosas. Necesita riegos regulares, especialmente cuando aumentan las temperaturas.

6. Begonia

Para balcones, patios y canteros protegidos, las begonias permiten incorporar flores en lugares donde muchas otras especies no prosperan.

Hay numerosas variedades y, aunque sus necesidades cambian según el tipo, muchas prefieren ambientes luminosos sin exposición directa al sol intenso.

7. Azalea

La azalea también puede convertirse en una buena alternativa para sectores de semisombra. Sus flores aportan mucho color y suele agradecer estar protegida del sol fuerte del mediodía y la tarde.

Necesita un sustrato adecuado, buen drenaje y humedad sin encharcamientos.

El error que conviene evitar con las plantas de sombra


Uno de los errores más frecuentes es interpretar que una planta “de sombra” puede colocarse en cualquier espacio oscuro.

No es así. Todas las plantas necesitan algún grado de luz para realizar la fotosíntesis. Lo que ocurre con estas especies es que pueden crecer sin recibir varias horas de sol directo e incluso algunas sufren cuando quedan demasiado expuestas.

También hay que observar la humedad. El suelo debajo de un árbol, por ejemplo, puede parecer fresco por estar a la sombra pero estar muy seco debido a que las raíces compiten por el agua.

Por eso, antes de plantar conviene mirar durante algunos días cuántas horas de claridad recibe el lugar, si aparece algo de sol por la mañana y cuánto tarda la tierra en secarse después del riego.

Con esa información, ese rincón del patio que parecía condenado a quedar vacío puede transformarse en uno de los sectores más verdes y atractivos del jardín.


Tener un patio o jardín con pocas horas de sol no significa resignarse a un espacio sin plantas. Hay especies que se desarrollan mejor protegidas de la radiación directa y pueden aportar hojas, volumen y hasta flores a los sectores más difíciles.

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