Reflejo de la ciudad
Una fuente con “cinco saltos” e iluminación led completan la obra.
Según la leyenda, “La Picasa” era una yegua briosa y salvaje de color oscuro y brillante que deambulaba antes de 1900 en la zona donde está emplazada hoy Cinco Saltos. Por ello, antes de que se institucionalice el nombre de la localidad, fue llamada como el “paraje La Picasa o Colonia La Picasa”. El escultor Mariano Peña decidió hacer honor a esta reseña y con la técnica de “ensamble” construyó una escultura en tamaño real, a modo de regalo para la ciudad en el 2007. Cuatro años después se decidió emplazarla con un trabajo arquitectónico, de luces led y agua para que se enseñoree sobre la ruta en la entrada de la ciudad, tanto de día como de noche. La obra había sido colocada en la rotonda de ingreso al momento de ser donada. Sin embargo se la quitó luego para rediseñar el proyecto y combinar la obra de arte con un proyecto arquitectónico de iluminación y cinco brotes de agua de colores, en semblanza de los cinco saltos que se forman en el canal principal de riego y que dieron el nombre a esta ciudad. “La escultura fue hecha con la técnica de ensamble, con rezagos de automotores y piezas de hierro que son de herramientas de desecho”, dijo Mariano Peña, el hacedor de la obra. Siembre había hecho esculturas chicas pero consideró que la leyenda de “La Picasa” ameritaba un buen esfuerzo para regalar un presente a la localidad. “Dicen que tenía una mancha en la cara, que deambulaba por todos lados y que no la podían agarrar; salvaje y acorralada, dicen que se tiró al río (Neuquén) y se ahogó”, reseñó el escultor sobre la historia del animal que derivó en su creación artística. Explicó entonces que “hice una yegua parada en dos patas, rebelde, pero que no está con la cabeza bien erguida sino gacha, como recién levantándose lo que simboliza un poco a la ciudad y el pueblo que está queriendo agarrar viaje, eso simboliza la escultura de la yegua”, destacó Peña. El trabajo de rediseño de una fuente con iluminación especial comenzó en septiembre en la rotonda de ingreso a la ciudad, por la Ruta 151. La directora de Cultura de la municipalidad, Silvia Núñez, explicó que “La Picasa era una baguala que murió ahogada y la colonia se llamaba así, luego con la construcción del canal de riego la ciudad se llamó Cinco Saltos por los desniveles en el canal; esta yegua en una fuente con cinco chorros de agua iluminados de diferente color de alguna manera va a simbolizar un poco todo este nacimiento”, dijo Núñez. El trabajo se concretó con el aporte de empresas locales, por un monto cercano a los 160.000 pesos. Según se informó desde la comuna el proyecto incluyó también la readecuación de espacio verde, iluminación y vereda perimetral. Sandra Burgos, arquitecta de Obras Públicas del municipio, destacó que la fuente “será un hito que representará a la ciudad, con el juego del agua y las luces –el sistema de iluminación led para monumentos– cambiará el ingreso a la ciudad por la calle San Lorenzo”. Además, la funcionaria explicó que “se buscó un escenario detrás, una fuente con los cinco chorros de agua, todo en armonía con la escultura donada”.
Creaciones
Emblema
“Hice una yegua parada en dos patas, rebelde, pero con la cabeza gacha, como levantándose, lo que simboliza la ciudad”, explicó el escultor.
Peña elaboró la escultura -de tamaño real- en 2007 como un presente para su ciudad.
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