Cintas y cueritos

Redacción

Por Redacción

la peña

jorge vergara jvergara@rionegro.com.ar

El debate fue largo y finalmente no hubo acuerdo. Unos dijeron que sí, que sirve, que es indiscutible; otros que no, que no sirve para nada, que para eso está la medicina, los médicos que estudiaron años. Cómo una persona sin estudios ni más conocimiento que el popular puede saber más que un médico. Y me quedé sin respuesta en medio de la charla. Porque sé cómo se cura el empacho puertas adentro de una casa y supe de gente que respiró aliviada cuando no pudo más con el exceso de comidas y bebidas. Igual, me quedan algunas dudas, porque uno tiene esa manía de preguntar siempre por qué y en esta materia no conseguí las respuestas buscadas. Lo real es que el empacho y sus métodos domésticos de cura forman parte de las tradiciones más arraigadas en Latinoamérica, llevan una pila de años practicándose. Sin embargo, el debate sobre el valor de esos procedimientos sigue vigente y es posible que jamás detractores y defensores se pongan de acuerdo. Me puse a buscar qué cosas había escritas sobre la cuestión del empacho, la tirada del cuerito y la medida con cinta para aliviar los síntomas. Y encontré infinidad de información, mucha de ella con soporte científico y mucha otra ligada al debate popular, pero no por eso menos respetable. Me llamo la atención una entrevista realizada por el diario La Gaceta de Tucumán al médico mejicano Roberto Campos Navarro, hombre formado en la universidad, recibido de médico, pero abierto a las sabidurías populares como métodos válidos para curar esos y otros males. Es docente e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y se considera experto en empacho, a tal punto que escribió el libro “Medir con la cinta y tirar el cuerito. Textos médicos sobre el empacho”. El mismo diario le preguntó al médico. –¿Qué lo llevó a pasar de la medicina académica a la popular? –Tengo alma de médico, de historiador y de antropólogo. Yo me inicié como médico clínico. Cuando empecé con esa especialidad me di cuenta de que hay saberes y prácticas que tienen las madres de familia que son completamente desconocidas en los ámbitos académicos. En la Facultad de Medicina mis maestros se burlaban del empacho, del susto, del mal de ojo. Nos decían que eran cosas de la “no civilización”. Pero cuando las madres de familia me dieron entrada a esos conocimientos me encontré con un mundo maravilloso que me hizo dar cuenta de que no son tonterías, que hay muchas verdades que no fueron trabajadas por la medicina académica. Yo profundicé en el tema del empacho. La explicación me parece enormemente valiosa y más aún viniendo de un médico que entendió que en los saberes populares también hay soluciones. Agrega que “si algo se mantiene en el tiempo es porque alguna utilidad tiene; si no, tendería a desaparecer. Hay muchos remedios que ya no usa la humanidad porque no le sirvieron. Pero, por ejemplo, la aspirina apareció hace más de 100 años y aún se la sigue usando. A la tirada del cuerito se la utiliza desde hace cientos de años, se ha mantenido y se va a mantener porque sirve. Lo mismo pasa con la cinta”. No es nuevo este debate ni mucho menos, sólo quise escribirlo porque surgió en el trabajo y cada uno con su argumento no nos pusimos de acuerdo. Eso sí, sólo mirando los miles de comentarios existentes en internet, una gran mayoría opina que tirar el cuerito sirve para el empacho y tiene sus explicaciones científicas. Con la cinta para medir hay más dudas y detractores. No sea cosa que le toque un empacho de aquéllos y deba recurrir a estos métodos.


la peña

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora