Por qué sigue mal visto

Redacción

Por Redacción

El compositor alemán Richard Wagner (1813-1883) sigue abriendo heridas en Israel siete décadas después del Holocausto. Las protestas de supervivientes del genocidio perpetrado por los nazis han llevado a cancelar el primer gran concierto wagneriano organizado en el Estado judío.

La universidad de Tel Aviv confirmó hoy que no pondrá su auditorio a disposición de los organizadores del recital programado para el 18 de junio, y les acusó de haber ocultado intencionadamente que en el concierto se interpretaría la música de Wagner. El compositor es recordado en la memoria colectiva de Israel como un ídolo de los nazis cuyas obras acompañaban la marcha de las víctimas judías a las cámaras de gas.

“Para nuestro espanto, en los últimos días descubrimos que se trataba de un concierto en el que se tocarían obras del compositor alemán Richard Wagner”, afirmó la dirección de la universidad en una carta enviada al organizador, Jonathan Livny, presidente de la Asociación Wagneriana de Israel.

“Este dato importante nos fue ocultado a propósito, así como el tema de la actividad y el nombre exacto de la asociación que se oculta detrás de ella”.

Livny, sin embargo, rechazó las acusaciones como una “tontería” y asegura que existe un intercambio de correspondencia con la universidad en la que se afirma claramente que el 18 de junio se interpretaría música de Wagner, algo para lo que los organizadores se esforzaron en obtener la aprobación del presidente de la alta casa de estudios.

Livny dijo además que para el concierto ya se vendieron numerosas entradas y que “mucha gente viene del extranjero para la ocasión”.

Los intentos de introducir la música de Wagner en el programa de conciertos en Israel han fracasado una y otra vez. Desde la fundación del Estado judío en 1948 no se ha conseguido interpretar entera ninguna ópera.

El director y pianista argentino-israelí Daniel Barenboim desató protestas en 2001 cuando al final de un concierto de la Orquesta Estatal de Berlín en Jerusalén quiso interpretar en el bis la apertura de “Tristán e Isolda”. Antes y después de tocar la pieza hubo agitadas discusiones con el público.

También desató una polémica en su propio país la actuación de la Orquesta de Cámara de Israel en 2011 en la ciudad alemana de Bayreuth, sede de los Festivales Wagnerianos.

“No creo que se pueda vincular a Wagner con la ‘solución final’”, dijo Barenboim hace dos años en un seminario en Berlín.

El director general musical de la Ópera Estatal de Berlín reconoció que Wagner fue un ejemplo ideológico para Adolf Hitler. Sin embargo, Barenboim se negó a aceptar que el compositor alemán fuera por ello “el profeta de Hitler” e instó a separar su música de sus posturas ideológicas.

Antes del primer concierto de Wagner con una orquesta sinfónica completa en Israel iba a celebrarse en la universidad de Tel Aviv también un simposio sobre el compositor y aspectos históricos de su obra. En la invitación se afirmaba incluso que la música de Wagner había impulsado al mayor visionario del Estado judío, Theodor Herzl.

También el director de orquesta italiano Arturo Toscanini, suegro del pianista judío Vladimir Horowitz, supo diferenciar entre Wagner como persona y su obra, indica el texto.

Livny, quien desde hace años lucha para que se pueda interpretar la música de Wagner en Israel, es hijo de un superviviente del Holocausto llegado desde Alemania. “Mi padre decía siempre que Wagner era un hombre horrible, pero que escribió la mejor música”, dijo Livny a la agencia dpa.

En vista de que las protestas eran previsibles, el concierto fue organizado con fondos privados y sin ayuda del Estado. Livny insistió en las últimas semanas en que no quería forzar a nadie a escuchar la música de Wagner, y que por ello no quería que el recital se celebrara dentro del ciclo de conciertos a los que se accede con un abono anual. Sin embargo, también esta estrategia fracasó.

Livny se mostró frustrado después de la cancelación del concierto, pero todavía no se da por vencido. “Acudiremos ante los tribunales”, afirmó hoy, señalando que tratará de que la universidad cumpla su compromiso, al tiempo que buscará un nuevo escenario para el concierto. “Buscamos una solución”, dijo. (DPA)


El compositor alemán Richard Wagner (1813-1883) sigue abriendo heridas en Israel siete décadas después del Holocausto. Las protestas de supervivientes del genocidio perpetrado por los nazis han llevado a cancelar el primer gran concierto wagneriano organizado en el Estado judío.

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