Intercepción de avión tensa más la relación entre Siria-Turquía

Redacción

Por Redacción

DAMASCO.- Siria acusó ayer a su vecino turco, favorable a los rebeldes, de adoptar un comportamiento cada vez más hostil luego de que Turquía interceptara un avión de línea que transportaba, según Ankara, municiones rusas para Damasco. En el terreno los rebeldes cortaron la carretera que une las dos principales ciudades del país, Damasco y Alepo, tomando el control de una porción de casi 5 km de este estratégico eje. Las relaciones entre Turquía -país mayoritariamente sunita y dirigido por un gobierno islamista conservador- y Siria -gobernada por una minoría alauita (rama del chiísmo)- desmejoraron desde que comenzó la revuelta contra el régimen de Bashar al Assad en marzo de 2011. Desde que murieron cinco civiles turcos el 3 de octubre por disparos sirios en la frontera entre los dos países, las relaciones de estos dos ex aliados empeoraron hasta el punto de que Turquía decidió interceptar el miércoles por la noche un avión de línea sirio que volaba de Moscú a Damasco. El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que el Airbus A320 de Syrian Air transportaba “municiones” y material militar ruso con destino a Damasco. Una fuente de los servicios de exportación de armas rusas afirmó sin embargo el jueves a la agencia Interfax que no había “ni armas ni componentes para armamentos a bordo del aparato”. Rusia, fiel aliado del régimen, es criticada por continuar entregando armas a Siria, uno de sus principales clientes en el sector militar, a pesar del conflicto en curso. Damasco vio en este incidente “una señal adicional de la política hostil” de Turquía que refugia a los rebeldes y bombardea el territorio sirio. El gobierno sirio reclamó “la restitución íntegra e intacta del contenido del avión” y acusó a las autoridades turcas de haber “maltratado” a la tripulación. Moscú intervino para exigir explicaciones de Turquía, indicando que este incidente puso “en peligro a los pasajeros entre los cuales había 17 ciudadanos rusos”. En el terreno los rebeldes tomaron el control, a la altura de la ciudad de Maaret al Nooman, de varios kilómetros de la autopista internacional que une Damasco con Alepo, en donde se lleva a cabo una crucial batalla desde hace casi tres meses. (AFP)


DAMASCO.- Siria acusó ayer a su vecino turco, favorable a los rebeldes, de adoptar un comportamiento cada vez más hostil luego de que Turquía interceptara un avión de línea que transportaba, según Ankara, municiones rusas para Damasco. En el terreno los rebeldes cortaron la carretera que une las dos principales ciudades del país, Damasco y Alepo, tomando el control de una porción de casi 5 km de este estratégico eje. Las relaciones entre Turquía -país mayoritariamente sunita y dirigido por un gobierno islamista conservador- y Siria -gobernada por una minoría alauita (rama del chiísmo)- desmejoraron desde que comenzó la revuelta contra el régimen de Bashar al Assad en marzo de 2011. Desde que murieron cinco civiles turcos el 3 de octubre por disparos sirios en la frontera entre los dos países, las relaciones de estos dos ex aliados empeoraron hasta el punto de que Turquía decidió interceptar el miércoles por la noche un avión de línea sirio que volaba de Moscú a Damasco. El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que el Airbus A320 de Syrian Air transportaba “municiones” y material militar ruso con destino a Damasco. Una fuente de los servicios de exportación de armas rusas afirmó sin embargo el jueves a la agencia Interfax que no había “ni armas ni componentes para armamentos a bordo del aparato”. Rusia, fiel aliado del régimen, es criticada por continuar entregando armas a Siria, uno de sus principales clientes en el sector militar, a pesar del conflicto en curso. Damasco vio en este incidente “una señal adicional de la política hostil” de Turquía que refugia a los rebeldes y bombardea el territorio sirio. El gobierno sirio reclamó “la restitución íntegra e intacta del contenido del avión” y acusó a las autoridades turcas de haber “maltratado” a la tripulación. Moscú intervino para exigir explicaciones de Turquía, indicando que este incidente puso “en peligro a los pasajeros entre los cuales había 17 ciudadanos rusos”. En el terreno los rebeldes tomaron el control, a la altura de la ciudad de Maaret al Nooman, de varios kilómetros de la autopista internacional que une Damasco con Alepo, en donde se lleva a cabo una crucial batalla desde hace casi tres meses. (AFP)

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora