Un sucesor que podría ser de Latinoamérica

Aunque los candidatos sobran en todos los continentes, el peso de la región con mayor cantidad de fieles puede inclinar la balanza. Expertos dicen que la tradición indica ‘ni continuistas ni adversarios’.

Redacción

Por Redacción

La elección del nuevo papa, que deberá realizarse a mediados de marzo, según las normas del código canónico, está llena de incógnitas. Pero el sucesor de Benedicto XVI bien podría ser latinoamericano y hablar español o portugués.

El peso de América Latina, de donde proviene uno de cada dos católicos en el mundo (unos 500 millones sobre 1.200 millones de creyentes) será determinante en la elección y debe reforzar las posibilidades de que el nuevo Papa sea oriundo de esta tierra .

Benedicto XVI al decidir dimitir a su cargo, envió un mensaje claro a la jerarquía de la Iglesia: “Hay que ceder el paso, que se vayan los viejos”, sostiene el vaticanista Marco Politi. “La iglesia necesita gente joven”, dice el experto al enumerar los numerosos problemas y escándalos que marcaron el papado del Pontífice alemán.

El sorprendente anuncio ha desatado de inmediato las especulaciones y las apuestas acerca de quién podría ser elegido como el próximo papa. ¿Vendrá de África, Latinoamérica, o será de nuevo un italiano, después de un pontífice de Polonia y otro de Alemania?

La mayoría de esos purpurados (67) fueron designados por Benedicto XVI, 51 recibieron el birrete cardenalicio de manos de Juan Pablo II y casi todos pertenecen a corrientes conservadoras de la Iglesia. De 118 electores, 62 son europeos, de los cuales 28 son italianos. 19 provienen de América del Sur, 14 de América del Norte, 11 de África y 11 de Asia, y uno de Oceanía.

“Los papables, según la tradición de la iglesia, están en general por encima de las partes, ni continuistas, ni adversarios”, recuerda un veterano experto en esos temas, Filippo Gentiloni, quien repite un viejo dicho italiano: “Quien entra al Cónclave como Papa sale cardenal”.

El mismo Benedicto dijo que podría imaginarse a un papa africano. Por eso, se menciona siempre a dos africanos. El cardenal Peter Turkson de Ghana es uno de los candidatos, junto al nigeriano Francis Arinze.

Brasil, el país con el mayor número de católicos en el mundo, cuenta con “tres papables”: los cardenales Otto Scherer, Claudio Hummes y João Braz de Aviz, quien goza de enorme prestigio por su personalidad moderada al gobierno de la influyente Congregación para los Religiosos. El hondureño Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, actual presidente de Caritas Internationalis, la mayor organización caritativa de la Iglesia, también figura en la lista.

El colombiano Rubén Salazar y los argentinos Jorge Bergoglio y Leandro Sandri, que ocupa una alta función en el Vaticano, también figuran como “papables”.

Bergoglio “es papable como los demás cardenales”, recordó ayer el jefe de prensa del Arzobispado, Federico Walls. Y admitió que, al igual que en el 2005, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina figura entre los posibles candidatos por sus actuaciones en Argentina y Latinoamérica. De hecho, según trascendió en ese año, el cardenal argentino fue el más votado en el cónclave donde se eligió a Ratzinger. Entre los norteamericanos, ha ido ganando en popularidad el canadiense Marc Ouellet de Quebec quien habla perfectamente español. Entre los italianos, el arzobispo de Milán Angelo Scola sería más bien un candidato “nacional”, al igual que el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone.

Jorge Bergoglio y Leandro Sandri, dos argentinos en carrera.

El milanés Angelo Scola sería una opción “nacional” y europea.


La elección del nuevo papa, que deberá realizarse a mediados de marzo, según las normas del código canónico, está llena de incógnitas. Pero el sucesor de Benedicto XVI bien podría ser latinoamericano y hablar español o portugués.

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