“Predicar con el ejemplo”

Redacción

Por Redacción

Leyendo con atención la carta de mi estimado Ricardo Villar, no puedo más que coincidir en los conceptos vertidos sobre las actitudes de nuestros dirigentes políticos (también deportivos), que se creen indispensables en su función y no dejan crecer a nuevos dirigentes. Es más, se creen dueños de la verdad y se amparan en el caudal de votos logrado, olvidándose del resto de los ciudadanos para tomar cualquier decisión. Cuando estos funcionarios se cansan o envejecen ya es tarde, pues la sucesión se ha cortado y preparar nuevos dirigentes se torna complicado. Por supuesto gran parte de la responsabilidad la tienen los mismos ciudadanos que los votan y que no participan en política y no me refiero necesariamente a la partidaria. Si hubiera alternancia, aun de un mismo partido gobernante, los cuadros dirigenciales mejorarían y tendríamos una sana competencia por ser el mejor e, indudablemente, se ampliaría la oferta de buenos políticos. No soy periodista ni experimentado político como el Sr. Villar, pero me atrevo a señalarle que el respeto a las pautas republicanas y democráticas que menciona en su carta también debe ser cumplido en instancias de toda índole. Por ejemplo, el respeto a los símbolos que nos dan la identidad. Todavía, y ha pasado ya un año, me debe una respuesta de su partido sobre la desaparición del escudo municipal de la ciudad de Neuquén. En su momento me dijo que “lo estaban por tratar”. Aún sigo esperando la respuesta ya que con su silencio supongo que avala “democráticamente” la acción emprendida por el intendente de la ciudad. Le recuerdo también el incumplimiento de ciertas ordenanzas referidas a la asunción de cargos públicos o la venta de acciones de Indalo, votadas por sus compañeros de partido. El concepto que “el fin justifica los medios” echa por tierra cualquier buen intento de mejorar la política, ya que en pos de un buen resultado los buenos se mezclan con los no tan buenos y al final se apartan por no compartir ciertas prácticas, o son excluidos de los lugares de poder cuando ya no cumplen los fines previstos. Tengo la esperanza de que en algún momento me responderá, pues siempre es bueno saber qué piensa el otro, aun no compartiendo su pensamiento. Nos quejamos de que nuestros gobernantes no contestan los requerimientos de la ciudadanía, que no son transparentes y exigimos la publicidad de los actos de gobierno. Yo diría que hay que predicar con el ejemplo. Ricardo Dougall DNI 10.532.537 – Neuquén

Ricardo Dougall DNI 10.532.537 – Neuquén


Leyendo con atención la carta de mi estimado Ricardo Villar, no puedo más que coincidir en los conceptos vertidos sobre las actitudes de nuestros dirigentes políticos (también deportivos), que se creen indispensables en su función y no dejan crecer a nuevos dirigentes. Es más, se creen dueños de la verdad y se amparan en el caudal de votos logrado, olvidándose del resto de los ciudadanos para tomar cualquier decisión. Cuando estos funcionarios se cansan o envejecen ya es tarde, pues la sucesión se ha cortado y preparar nuevos dirigentes se torna complicado. Por supuesto gran parte de la responsabilidad la tienen los mismos ciudadanos que los votan y que no participan en política y no me refiero necesariamente a la partidaria. Si hubiera alternancia, aun de un mismo partido gobernante, los cuadros dirigenciales mejorarían y tendríamos una sana competencia por ser el mejor e, indudablemente, se ampliaría la oferta de buenos políticos. No soy periodista ni experimentado político como el Sr. Villar, pero me atrevo a señalarle que el respeto a las pautas republicanas y democráticas que menciona en su carta también debe ser cumplido en instancias de toda índole. Por ejemplo, el respeto a los símbolos que nos dan la identidad. Todavía, y ha pasado ya un año, me debe una respuesta de su partido sobre la desaparición del escudo municipal de la ciudad de Neuquén. En su momento me dijo que “lo estaban por tratar”. Aún sigo esperando la respuesta ya que con su silencio supongo que avala “democráticamente” la acción emprendida por el intendente de la ciudad. Le recuerdo también el incumplimiento de ciertas ordenanzas referidas a la asunción de cargos públicos o la venta de acciones de Indalo, votadas por sus compañeros de partido. El concepto que “el fin justifica los medios” echa por tierra cualquier buen intento de mejorar la política, ya que en pos de un buen resultado los buenos se mezclan con los no tan buenos y al final se apartan por no compartir ciertas prácticas, o son excluidos de los lugares de poder cuando ya no cumplen los fines previstos. Tengo la esperanza de que en algún momento me responderá, pues siempre es bueno saber qué piensa el otro, aun no compartiendo su pensamiento. Nos quejamos de que nuestros gobernantes no contestan los requerimientos de la ciudadanía, que no son transparentes y exigimos la publicidad de los actos de gobierno. Yo diría que hay que predicar con el ejemplo. Ricardo Dougall DNI 10.532.537 - Neuquén

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