“Una plegaria”

Redacción

Por Redacción

Hace años que todas las mañanas parto con renovados ánimos laborales hacia mis quehaceres “con una sonrisa en los labios” pensando en cómo será este día que el Señor me regala, y recorro las calles que me separan de mi domicilio, en la ciudad de Cipolletti, hasta la intersección de Mariano Moreno y Ruta 151 con el propósito de dirigirme a Neuquén capital. Allí comienza otra parte del viaje y todo el espíritu festivo que reina en el habitáculo de mi automóvil se va transformando en preocupación, primero para ingresar a la ruta sin ser embestido de ambos lados cuando la interminable fila de vehículos me lo permite, y luego en la lentitud de la marcha hasta transponer la caminera de Cipolletti, la cual hasta el día de hoy no sé para qué está, y después la de Neuquén y el control sanitario lo cual, en el menor de los casos, lleva aproximadamente 25 minutos. Todo esto previo a las muestras de civilidad y gentileza conductivas que observo en la rotonda, en la que confluyen automovilistas, camiones, colectivos, taxis, bicicletas, motos y afines que vienen desde la ciudad de Cipolletti por Pacheco o por Ruta 22, hace que cuando terminan esos pocos metros los “nervios internos” me hayan producido un notable cambio en la perspectiva de lo que vendrá. Antes era el peaje, ahora simplemente –como es obvio– el número de vehículos supera largamente las posibilidades de que se establezca una razonable circulación y entonces las preguntas vuelven y vuelven ¿cuándo estará el tren tantas veces anunciado que haga este recorrido? ¿Cuándo finalmente terminarán el tercer puente? ¿Por qué llevan tantos años de anuncios sin concreciones? ¿Por qué cuesta tanto hacer una obra de estas características en esta zona, cuando se ve cómo se inauguran obras viales en otros lugares del país? Y entonces la salida fácil… Ante la falta de conocimiento sobre las verdaderas respuestas, que seguramente deben existir, yo elevo unas oraciones a “Santa Cometa” para que en conjunción con “San contubernio, cohecho y retorno” iluminen a funcionarios, políticos y responsables y les otorguen lo que seguramente ellos solicitan para que alguna vez los contribuyentes de esta zona podamos disfrutar de las bondades de trasladarnos rápidamente y en forma segura. Amén. Hugo Sesto DNI 12.559.562 – Cipolletti

Hugo Sesto DNI 12.559.562 – Cipolletti


Hace años que todas las mañanas parto con renovados ánimos laborales hacia mis quehaceres “con una sonrisa en los labios” pensando en cómo será este día que el Señor me regala, y recorro las calles que me separan de mi domicilio, en la ciudad de Cipolletti, hasta la intersección de Mariano Moreno y Ruta 151 con el propósito de dirigirme a Neuquén capital. Allí comienza otra parte del viaje y todo el espíritu festivo que reina en el habitáculo de mi automóvil se va transformando en preocupación, primero para ingresar a la ruta sin ser embestido de ambos lados cuando la interminable fila de vehículos me lo permite, y luego en la lentitud de la marcha hasta transponer la caminera de Cipolletti, la cual hasta el día de hoy no sé para qué está, y después la de Neuquén y el control sanitario lo cual, en el menor de los casos, lleva aproximadamente 25 minutos. Todo esto previo a las muestras de civilidad y gentileza conductivas que observo en la rotonda, en la que confluyen automovilistas, camiones, colectivos, taxis, bicicletas, motos y afines que vienen desde la ciudad de Cipolletti por Pacheco o por Ruta 22, hace que cuando terminan esos pocos metros los “nervios internos” me hayan producido un notable cambio en la perspectiva de lo que vendrá. Antes era el peaje, ahora simplemente –como es obvio– el número de vehículos supera largamente las posibilidades de que se establezca una razonable circulación y entonces las preguntas vuelven y vuelven ¿cuándo estará el tren tantas veces anunciado que haga este recorrido? ¿Cuándo finalmente terminarán el tercer puente? ¿Por qué llevan tantos años de anuncios sin concreciones? ¿Por qué cuesta tanto hacer una obra de estas características en esta zona, cuando se ve cómo se inauguran obras viales en otros lugares del país? Y entonces la salida fácil... Ante la falta de conocimiento sobre las verdaderas respuestas, que seguramente deben existir, yo elevo unas oraciones a “Santa Cometa” para que en conjunción con “San contubernio, cohecho y retorno” iluminen a funcionarios, políticos y responsables y les otorguen lo que seguramente ellos solicitan para que alguna vez los contribuyentes de esta zona podamos disfrutar de las bondades de trasladarnos rápidamente y en forma segura. Amén. Hugo Sesto DNI 12.559.562 - Cipolletti

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