Ola de ataques dejó más de 55 muertos en Irak
BAGDAD (AP).- Una serie de coches bomba azotó ayer Bagdad, principalmente barrios de mayoría chiita, provocando 55 muertos y decenas de heridos, informaron autoridades iraquíes, en lo que constituye la jornada más reciente de ataques coordinados que se atribuyen a insurgentes radicales sunnitas resueltos a reavivar un conflicto sectario a gran escala en el país. En los últimos cinco meses, diversos atentados explosivos coordinados han azotado repetidamente Bagdad. El gobierno que encabezan los chiitas ha anunciado nuevas medidas de seguridad, efectuado redadas anti-insurgentes en zonas en las que cree se ocultan rebeldes e impulsado un diálogo de reconciliación política, pero no ha logrado reducir los atentados. Ningún grupo se ha responsabilizado de los ataques, que tienen los rasgos característicos del brazo de Al Qaeda en territorio iraquí, una organización conocida como el Estado Islámico de Irak. Persiste la creencia de que Al Qaeda intenta aprovechar las disputas internas entre los grupos políticos y el descontento de la minoría sunnita hacia lo que ésta considera un trato de segunda clase de parte del gobierno. Además de aportarle reclutas a Al Qaeda, la crisis política también podría afectar la capacidad de las fuerzas de seguridad para obtener información de inteligencia de las comunidades sunnitas. “Nuestra guerra con el terrorismo continúa’’, dijo el vocero del Ministerio del Interior, Saad Maan. “Parte del problema son las disputas internas políticas y los conflictos regionales… Existen deficiencias y necesitamos desarrollar nuestras capacidades principalmente de inteligencia’’. El peor ataque ocurrió en la mañana en el vecindario de Ciudad Sadr, en el este, donde un coche bomba estacionado destrozó un pequeño mercado de hortalizas y su estacionamiento, dejando siete muertos y 16 heridos.
BAGDAD (AP).- Una serie de coches bomba azotó ayer Bagdad, principalmente barrios de mayoría chiita, provocando 55 muertos y decenas de heridos, informaron autoridades iraquíes, en lo que constituye la jornada más reciente de ataques coordinados que se atribuyen a insurgentes radicales sunnitas resueltos a reavivar un conflicto sectario a gran escala en el país. En los últimos cinco meses, diversos atentados explosivos coordinados han azotado repetidamente Bagdad. El gobierno que encabezan los chiitas ha anunciado nuevas medidas de seguridad, efectuado redadas anti-insurgentes en zonas en las que cree se ocultan rebeldes e impulsado un diálogo de reconciliación política, pero no ha logrado reducir los atentados. Ningún grupo se ha responsabilizado de los ataques, que tienen los rasgos característicos del brazo de Al Qaeda en territorio iraquí, una organización conocida como el Estado Islámico de Irak. Persiste la creencia de que Al Qaeda intenta aprovechar las disputas internas entre los grupos políticos y el descontento de la minoría sunnita hacia lo que ésta considera un trato de segunda clase de parte del gobierno. Además de aportarle reclutas a Al Qaeda, la crisis política también podría afectar la capacidad de las fuerzas de seguridad para obtener información de inteligencia de las comunidades sunnitas. “Nuestra guerra con el terrorismo continúa’’, dijo el vocero del Ministerio del Interior, Saad Maan. “Parte del problema son las disputas internas políticas y los conflictos regionales... Existen deficiencias y necesitamos desarrollar nuestras capacidades principalmente de inteligencia’’. El peor ataque ocurrió en la mañana en el vecindario de Ciudad Sadr, en el este, donde un coche bomba estacionado destrozó un pequeño mercado de hortalizas y su estacionamiento, dejando siete muertos y 16 heridos.
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